Por: Nery Alexis Gaitán
El escritor Nery Alexis Gaitán, recién ha publicado una obra escogida bajo el sugestivo título de: “El Largo Abrazo del Tiempo”, que incluye una selección tomada de 14 libros de cuentos ya publicados por el autor; y la novela: “El Amor Muere Todos los Días”. Transcribimos el prólogo de la obra:
El Tiempo es la ribera que define la esencia de la vida; entenderlo, comprenderlo, vivenciarlo a plenitud es la tarea más real y profunda que el ser humano pueda emprender. Los pliegues de la existencia se definen con el sabor temporal que nos deja el amor, la ternura, la pasión, el desencanto…
Decir Tiempo es empezar un canto a la vida. Es volver una y otra vez a seguir las huellas vitales que nos señala la singladura del corazón.
La esencia de la vida es temporal, degustar ese súmmum solo vendrá a nosotros a través de la comprensión. Los instantes son las gotas de ese vasto océano; deleitarnos en su discurrir: ahí reside la esencia del misterio de la inmarcesible felicidad, siempre y cuando hayamos dejado en el puerto todo ese cúmulo de torpezas que nos inmoviliza en nuestro navegar vital, me refiero a la ira, la envidia, el orgullo, la codicia… y que solo nos legan la estela del dolor, la tristeza y el fracaso.
Los acápites vitales, los dramas, las comedias, las tragedias, se representan teniendo como escenario las vertientes de ese ente furtivo, fugaz e inaprensible que es el Tiempo.
Reunir en un volumen relatos que tienen como tema principal acercarse a las vertientes temporales (presente, pasado y futuro, fundiéndose en el hoy que es lo real porque la vida significativa solo se puede conjugar en Tiempo presente); seleccionar cuentos que manifiestan una de las inquietudes profundas que han obsesionado mi vida, me parece un espléndido motivo de reflexión vital en donde solo es posible volver a dilucidar la importancia del vivir con plenitud y el lugar esencial que ocupa el Tiempo en la vida humana.
La vida es la cosecha del Tiempo (así, con T mayúscula, porque es un personaje, un ser, un demiurgo que nos gobierna completamente). Su largo abrazo nos invita a ser felices. Hagamos que el Tiempo siembre y a la vez coseche para cada uno de nosotros copiosos frutos, es decir, instantes plenos de felicidad, que son los más valiosos y los únicos que cuentan a lo largo de la vida.
Hoy, que estoy publicando esta Obra Escogida, que contiene cuentos de variados temas, pero que siempre nos hablan sobre la condición humana, reafirmo que siempre me ha animado el propósito de reflexionar sobre el misterio de la vida y la búsqueda de la felicidad. Finalmente, incluyo una novela que alude al alma del hombre y su andar por las alamedas de la equivocación. Es el enfrentamiento entre la dualidad eterna, el bien y el mal, y que, sin fortuna, el alma humana se inclina hacia la maldad.
Que esta travesía por los senderos del Tiempo, que resume desamor, hastío, alegría y plenitud, deje una estela de reflexión –y amor por la vida–, en los amables lectores. Tal es mi deseo.