Por: José Roberto Valenzuela
Como detallé en el artículo anterior LA GUERRA CALIENTE DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL, “Este conflicto mostró que existen 2 OTAN, la de las potencias europeas y la OTAN de los países de Europa del Este, quienes confían en EE. UU. sobre Alemania, Francia, Italia e Inglaterra a la hora de su rescate en la implementación del famoso artículo 5, ¿pero es este artículo así de rígido o es asunto de interpretación? El artículo 5 de la OTAN dice que el ataque a uno de sus miembros es un ataque a todos, sin embargo, ese mismo artículo establece que de cada Estado parte debe juzgar de forma individual las medidas a implementar, que pueden llegar a ser diplomática, económica, comercial o militar.
Esta guerra trajo lo mejor de la Unión Europea, logrando la ansiada unanimidad y no solo una vez sino seis, al implementar 6 paquetes de sanciones económicas a Rusia, y se está hablando de una séptima sanción para castigar la economía rusa, pero estas sanciones también han castigado a su propia población ya que se ha elevado el costo del combustible, energía y la inflación está en números por encima de lo planeado. El último asunto de unanimidad es como había manifestado anteriormente, la no aceptación de Ucrania a la UE, algo caótico debido a que esta es la génesis que dio inicio al golpe de Estado en el 2014 y el conflicto armado actualmente.
Turquía es uno de los países de la Unión Europea y miembro de la OTAN que no cumple a cabalidad todas las restricciones de las sanciones junto a Serbia y Hungría por las estrechas relaciones comerciales con Rusia, pero Turquía se opone en la OTAN al ingreso de Finlandia y Suecia hasta que estos dejen de apoyar a PPK y lo consideren grupo terrorista (esto daría luz verde a Turquía para hacer una «Operación especial» en el norte de Siria) así como la eliminación de sus sanciones y su reincorporación al proyecto F-35 del que fuera dado de baja por la compra del sistema antiaéreo ruso S400.
Polonia, Estonia, Lituania, Letonia, Rumania y Bulgaria, países europeos ex eje de la URSS y miembros de la OTAN han tenido su aporte en el conflicto donando equipo bélico soviético de hasta 50 años de uso, que será reemplazado por equipo moderno occidental, ejemplo de ello los aviones Mig 29 lituanos por F-16 estadounidenses y los tanques T-62 polacos por Mercaba germanos. Polonia podría tener una reivindicación territorial al finalizar el conflicto al norte este ucraniano, esto se sustenta en informes del servicio de inteligencia ucraniano SVC, a los que tuvo acceso el diario Der Spiegel, que manifiesta que Polonia ya cuenta con la base de datos de contribuyentes tributarios de los territorios fronterizos polo-ucraniano; Rumania también tiene aspiraciones territoriales con Moldavia.
El resto de los países de UE se dieron cuenta que necesitan un sistema de seguridad europea que no sobrevenga sus intereses económicos, notorio en el deterioro de su economía y del euro, moneda menos favorecida en esta guerra híbrida. Alemania es la más golpeada debido a la dependencia del gas y petróleo barato ruso que data desde la era soviética con la llamada «noia polític”, o la nueva política del este, implementada por William Graham, excanciller de Alemania oeste, cuyo objetivo era acercar el este con el oeste a través de lazos económicos y comerciales, beneficiándose el oeste de las materias primas baratas rusas. Alemania del oeste financió la construcción de los gasoductos que ahora se están cerrando, la IED francesa es la segunda en Rusia antes del conflicto ruso-ucraniano, las empresas francesas aceptaron la salida y muchas acudieron a la suspensión por tiempo limitado de operaciones en el mercado ruso hasta la entrada en vigor del quinto paquete de sanciones europeas; el mejor ejemplo es la venta del paquete de participación del grupo Renault por 1 centavo al grupo Avtovaz dueña del grupo LADA, aunque los bancos franceses fueron los más afectados.
*Diplomático hondureño, consultor y catedrático universitario, Máster en Comercio Internacional, Máster en Estudios Políticos Asiáticos y (c) Doctor Ciencias Políticas – geopolítica y estudios estratégicos.