El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) subió este viernes un 2.5% y cerró en 108.43 dólares al prevalecer los problemas de oferta sobre el temor a una reducción de la demanda. El petróleo texano terminó la jornada con un fuerte rebote y cierra la semana con un repunte más moderado, cercano al 1%.
Según los analistas, el crudo se encareció ante noticias que apuntan a más problemas en el suministro energético, por parte de Libia y Noruega, en un mercado muy ajustado.
En Libia, varios puertos tienen impuesto el estado de fuerza mayor, mientras que el sector del petróleo y gas noruego prevé una huelga de trabajadores el próximo martes. «El mercado ajustado ha llegado para quedarse y el único caso real para que haya una caída importante en los precios, desgraciadamente, es una recesión», comentó el analista Craig Erlam, de la firma Oanda.
No obstante, el temor a la recesión y a sus consecuencias, incluyendo una potencial reducción de la demanda energética, de momento queda en segundo plano. En la víspera, el Texas descendió en reacción al anuncio de la alianza OPEP+, que sigue su plan de añadir en agosto 648,000 barriles diarios de crudo al conjunto de su oferta petrolera. (EFE)