Alfonso Guillén Zelaya

Por: Noé Pineda Portillo

Alfonso Guillén Zelaya está reconocido como uno de los cinco mejores poetas de Honduras, pero no solo eso, su obra trasciende cada día que se descubre su obra de profeta e intelectual de altos quilates en lo político, económico, cultural, social y medioambiental. Ideas que todavía tienen vigencia para orgullo de nuestra Honduras.

Guillén Zelaya se desenvuelve, tanto en Honduras como en Guatemala, El Salvador, en México y Estados Unidos como periodista, poeta, escritor, ensayista y político. Nació en Juticalpa un 27 de junio de 1887 y muere exiliado en México un 4 de septiembre de 1947. De los seis hijos de don Miguel Guillén y doña Jesús Zelaya, él fue el único varón. En su ciudad natal hizo los estudios de primaria y bachillerato, trasladándose a Tegucigalpa a estudios de Derecho en la Universidad, un incidente trágico le interrumpe su carrera.

En 1913 llega a Guatemala y desde allí le envía a su paisano Froylán Turcios sus composiciones, las que son publicadas cada mes en el Ateneo de Honduras. Escribe para el Nuevo Tiempo de Guatemala del que más tarde llega a ser director. En 1915 trabaja en el Consulado hondureño de Nueva York, con un salario inicial de 75 dólares “insuficientes para vivir” según carta a sus familiares.

Al finalizar en 1918 la Primera Guerra Mundial, integra junto a Rafael Heliodoro Valle la delegación hondureña en la Conferencia de Versalles, Francia, que preside el doctor Policarpo Bonilla. En 1921 deja Estados Unidos y regresa a Guatemala como director de Nuevo Tiempo.

En El Cronista es donde desarrolla su gran labor editorial junto a otro grande del periodismo nacional: Paulino Valladares. Desde esa trinchera metieron freno a las arbitrariedades que cometían las compañías bananeras. Aunque quisieron sobornarlo ofreciéndole puesto diplomático en el extranjero, él, valientemente dijo no.

Fundó el Diario El Pueblo en Tegucigalpa y en el exilio a México desarrolló una labor política y cultural fecunda. Trabajó junto al luchador social mexicano Lombardo Toledano, fundando la Universidad Obrera de la cual fue catedrático e impulsor. Funda el periódico El Popular en el cual escribe hasta su muerte.

La Fundación Alfonso Guillén Zelaya (FUNDAGUILLÉN), institución sin fines de lucro para crear la Universidad que llevará su nombre, así como la empresa SOGESA, creadora del Instituto Alfonso Guillén Zelaya, de las cuales formamos parte como miembros directivos, ofrecemos nuestra labor de gestión para la acción que emprenda el gobierno de la República en cualquier tiempo, para repatriar los restos de este ilustre compatriota.

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