¡Bienvenido Rafael Correa!

Por: Jairo Núñez
Doctor en ciencias y en economía, máster en administración de empresas y en ciencias políticas.

Es un enorme privilegio contar con la presencia de Rafael Correa en nuestro suelo patrio, expresidente ecuatoriano, un hombre que como no puede ir a su propio país porque tiene una condena a ocho (8) años de cárcel y 25 años de inhabilitación política por los enormes y sonados casos de corrupción que su administración dejó en el país sudameri-cano, entonces prefiere andarse paseando por los paisajes tropicales de cualquier gobierno afín a su ideología que le abra las puertas para “asesorar”; y por supuesto, ya la se-ñora Presidente le ha abierto las puertas para que pueda dar las “recomendaciones” que nos logren sacar del abis-mo económico heredado por el corrupto gobierno ante-rior, por lo tanto, ¿se podrá confiar de semejante persona-je?

¿Acaso no hay gente lo suficientemente preparada en nuestro país para asesorar a la señora Presidente en sus sabidas y notables carencias? Ahí está el Dr. Ávila, por ejemplo, un hombre con mucha más preparación que Co-rrea y conocedor de la realidad nacional, un hondureño con muchos deseos de colaborar y afín a su ideología par-tidaria también, ¿por qué no lo han llamado para formar parte del gobierno? Todos esperábamos mínimo que fuera ministro de Economía o asesor gubernamental, en su de-fecto, pero no, el nuevo gobierno se ha inclinado por Co-rrea, un prófugo de la justicia, que dejó secuelas realmen-te graves en su propio país.

El gran economista ecuatoriano, quien vive huyendo de la justicia en Bélgica, dejó el poder en 2017 después de dos mandatos de cinco años, duplicó el endeudamiento de Ecuador hasta un 45% de su PIB. ¿Cuánto costará el aseso-ramiento de Rafael Correa a la República? No es un hom-bre que se caracteriza por obras sociales (solo las sobreva-luadas). ¿Cuántos hondureños afines al gobierno actual están esperando una oportunidad de servir al país? Parece que entre más preparados estén los hondureños, más los apartan del servicio público, tan anhelado por unos.

Por si fuera poco, la sentencia que lo espera en su país de ocho años de cárcel, también tiene un juicio pendiente por el secuestro del político opositor Fernando Balda en Co-lombia, de acuerdo a diario El País de España en su titular: La justicia ecuatoriana llama a juicio a Rafael Correa por el secuestro de un opositor. Caso que según la fiscalía ecuato-riana es considerado como crimen de Estado, conocido como el caso Balda. Pero claro, Rafael Correa es uno de los hombres con mayor verborrea que uno se pueda encon-trar. Un charlatán que se defiende a capa y espada, y que tiene la habilidad de comunicación para desviar perfecta-mente la atención de aquellos ingenuos que voltean a ver donde él señala.

Como si fuera poco, de acuerdo con el mismo diario El País, en artículo publicado el 8 de septiembre de 2020: La Corte de Ecuador inhabilita a Rafael Correa como candidato a vicepresidente. Tanto es el descaro de este personaje que, queriendo encubrirse en el poder del Estado, con una sentencia y con un juicio pendiente, tiene la osadía de haber querido postularse a la vicepresidencia de Ecuador en esas pasadas elecciones. ¿Es este el tipo de personajes que estarán llegando como asesores de la señora Presi-dente? Como dice el dicho: el que nada debe, nada teme. Le recomendamos señor Correa a presentarse a los tribu-nales de su país a cumplir su condena y dejar de andar de prófugo de la justicia y luego defenderse contra el juicio pendiente que tiene en su contra y luego regresar a “ase-sorarnos”.

¿Cómo podremos escuchar consejo económico de alguien que endeudó tanto a su propio país? ¿Cómo se nos ocurre escuchar a un prófugo de la justicia? Aquí ya se logró que un expresidente se extradite, ¿cómo es posible que de-mos la imagen de traer a un extranjero con una sentencia de ocho años de cárcel? Además del expresidente, otros 17 acusados recibieron la misma condena de cárcel, entre ellos, su exvicepresidente Jorge Glas, que ya cumple con-dena en prisión de seis años por el caso Odebrecht. Ade-más, está su exsecretario jurídico de presidencia, Alexis Mera, entre varios exministros. Entonces, ¿qué corona tiene Correa para no enfrentar la justicia de su país como sus allegados y andar dando consejos por acá? Saquemos conclusión.

Después de Correa, ¿vendrá a asesorarnos Maduro, Dilma, Evo y cuando le den la vacancia hasta el mismo Pedro Cas-tillo que se ha salvado de la misma por ineptitud en el car-go? ¿Se imaginan a nuestro expresidente acusado por los Estados Unidos de varios cargos yendo de asesor a un país vecino en materia de anticorrupción? Así mismo. Lo imagi-naron bien, algo por el estilo ahora está ocurriendo acá, pero bien encubierto a los ojos de los comunes. Como dice el dicho: de cuero ajeno, correas largas.

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