Ivonne Tábora
Lic. en Periodismo
La guerra en Ucrania ha provocado diferentes y potentes ataques cibernéticos, agencias internacionales de noticias han informado que en las últimas semanas los sitios web tanto del Ministerio de Defensa, Relaciones Exteriores, Servicios Armados y de Seguridad de Ucrania, además de los bancos PrivatBank y Oschadbank han sufrido este tipo de atentados.
Y es que el mundo ha entrado a una nueva era digital, que es más inteligente y rápida, pero que puede llevar al colapso algunas veces a entidades u organizaciones, contando con la participación de los piratas informáticos, que ahora ni siquiera intentan ocultar su identidad.
Los ciberataques son capaces de paralizar la infraestructura de una ciudad entera, pueden afectar sus sistemas de electricidad, agua, telecomunicaciones entre otros, ya que sus atacantes crean los llamados bots, para ejecutar labores ya definidas y repetitivas para inundar un servicio, hasta llegar a bloquearlo e impedir el acceso de los usuarios originales.
Quizás no nos hubiéramos imaginado años atrás, que la tecnología digital terminaría interviniendo hasta en conflictos de guerra de alto nivel, y como no, si ha resultado ser una herramienta eficiente para debilitar al enemigo, puede llegar a infiltrarse tanto que se descubrió que Ucrania, ha sido también víctima de la instalación en distintos sistemas, de un software malicioso creado desde diciembre del 2021.
Estos ataques a Ucrania supuestamente son realizados por los rusos, pero esto no se ha podido comprobar, simplemente porque no hay forma de probarlo, y el mismo Kremlin ha catalogado de rusofóbicas las acusaciones y señalamientos en torno a este tema.
Para variar han aparecido cientos de voluntarios hackers, protegidos por países y aficionados patriotas, llegaron de todas partes, afectando sistemas tanto de Rusia como de Ucrania y escribieron mensajes contra la guerra, según fuentes de investigación, además del anuncio del colectivo Anonymous que declaró abiertamente apoyar a Ucrania, en su lucha contra Rusia.
Particularmente creo que este tema de batalla digital, es trascendental en la actualidad, ya que por medio de las redes sociales se propaga más rápidamente cualquier mensaje, asimismo se puede causar caos y desestabilizar, porque ahora ya no se sabe si las publicaciones son información falsa o verdadera, pues la cantidad de contenido no verificado que se divulga, es grande, y fácilmente se cae en la desinformación.
Otro factor que demuestra una vez más, el papel influyente que juegan las redes sociales en el mundo, y específicamente en los conflictos de guerra, es que las mismas autoridades rusas, como la oficina del Fiscal General, restringió el acceso a la red social Facebook e Instagram y luego Twitter, también anunció tomar medidas legales contra Meta, matriz de Facebook, aduciendo que era porque ellos flexibilizaron sus reglas sobre contenido violento, destinado al ejército y dirigentes rusos.
Otras empresas tecnológicas como Google, Netflix, Spotify han bloqueado o restringido los medios de comunicación estatales en Rusia y el Banco Central de ese país, también se anunció que Apple Pay y Google Pay dejarán de ser compatibles con las tarjetas de varios bancos rusos.
No cabe duda que los tiempos cambian, la adaptación a este tipo de tecnologías digitales, a la larga tiene un precio, ya se vaticina para las próximas semanas que Rusia sufra un corte de Internet total.
Pero los expertos en el tema, llevan ya varios años advirtiendo que esto podría pasar, que las guerras en el siglo XXI, ya no serían solo terrenales, por lo que es importante invertir y proteger el área de infraestructura digital en todos los países, no solo en tiempos de guerra, sino también en tiempos de paz.
Queda prepararnos, aunque muchos dirán y a nosotros en qué nos afecta, una guerra que queda al otro lado del mundo, pero con la globalización afecta a la mayoría de países de manera indirecta, como en el precio de los combustibles, en las exportaciones e importaciones, etc.
Según las escrituras esto tiene que acontecer, en Mateo 24:6-8, señala: “oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin.
Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes y hambres, y terremotos en diferentes lugares.
Y todo esto será principio de dolores”.
@IvonneTabora
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