El gobierno británico calificó de «totalmente fuera de lugar» el hecho de que los aficionados del Chelsea coreen a menudo el nombre del propietario ruso del club, Roman Abramovich, objeto de sanciones económicas a causa de su presunta cercanía con Vladimir Putin.
A comienzos de marzo, los aficionados del Chelsea, en partido fuera de casa ante el Burnley, corearon el nombre del oligarca durante el minuto de aplausos organizado por la Premier League en la fecha 28ª en apoyo de Ucrania, invadida por Rusia.