DANLÍ, El Paraíso. Sin un plan para solucionar la situación de los migrantes en la zona oriental, hoy las autoridades dieron un golpe más al tormentoso recorrido que los extranjeros hacen tras su ingreso al país por el municipio de Trojes, su paso por Danlí y Tegucigalpa.
Se prohibió que las empresas de transporte presten el servicio a los migrantes, sin que ellos porten un salvoconducto, amenazan con decomiso de las unidades, multas y hasta acusarlos por tráfico ilícito de personas.
Más de 600 migrantes están varados en Danlí, dos días ha bastado para provocar un caos en la terminal y las carreteras de la zona oriental desde Trojes, Danlí hasta Tegucigalpa; primero los abusos de comerciantes, bandas delincuenciales.
Un “ship” de teléfono. que normalmente vale 30 lempiras, a ellos se les da por 10 dólares, hubo una vendedora de la terminal que adquiría los boletos por 80 lempiras y los comercializaba por 10 dólares con los migrantes.
Después de tantos abusos, hoy se les niega abordar un bus que los traslade a Tegucigalpa.

El director ejecutivo del Instituto Nacional de Migración, Allan Alvarenga, giró instrucciones a la Oficina de Control Interior, para que atienda de manera expedita a los migrantes, en el marco de la Ley de Migración y Extranjería y el respeto a los derechos humanos.
Una vez realizado el control migratorio, los migrantes pagan una sanción administrativamente de 4,782.66 lempiras por ingreso irregular, como lo estipula la ley.
La sanción les permite regularizar su estatus migratorio en Honduras por cinco días o abandonar el país.
Los menores de edad no son sancionados administrativamente.
El viernes fueron atendidos 137 migrantes irregulares, de los cuales 75 son hombres, 50 mujeres y 12 menores. De este grupo, 125 son de nacionalidad cubana, 7 sirios, 3 del Congo, 1 de Ecuador y 1 de Mauritania.
Por su parte, la Policía Nacional convocó a una reunión con autoridades locales para prevenir el tráfico ilícito de personas. Se contó con la presencia del señor subcomandante de la Unidad Departamental de Policía # 7 (UDEP7), subcomisario de Policía Adán Noe Medina, con autoridades políticas como ser el diputado por el departamento de El Paraíso, Jhon Milton García, la gobernadora departamental, Nidia Fernández, directora de la Regional de Salud y representante del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh), también estuvieron presentes representantes de las principales empresas de transporte del eje carretero entre Danlí y el Distrito Central, como ser «Rapiditos de Oriente» y «Transportes Banegas».

De esta reunión poco o nada resultó, ya que lo único que sí se queda claro, es que habrá sanciones para las personas que abusen con cobros excesivo a los extranjeros que transitan por el país.
Pero hoy se cumplen tres días en los que las empresas de transporte no pueden brindar el servicio a los migrantes.
Elizabeth Portillo, encargada, «se les dio la orden a los conductores que a partir del viernes se les solicitará el salvoconducto a los migrantes, esta gente no tiene como movilizarse hasta aduana Las Manos o la oficina de Migración y después viajar.
Todos estos días no hemos podido atender los migrantes; hace unos días se ordenó que no podía abordar más de diez migrantes a cada unidad y hoy es que nadie puede subir si no llevan el documento y ese documento aquí en Danlí, ni en Trojes, no se les da”.
“Nosotros les hemos apoyado con el traslado y se confirmó que la empresa no estaba adulterando el precio de transporte, aquí más de 500 migrantes transitan diariamente y como empresa hemos tenido los problemas de capturas, multas y decomiso de unidades por prestar el servicio a los migrantes».
Las autoridades aún no se pronuncian sobre las últimas directrices con respecto al traslado de los migrantes, ni cómo se va a resolver esta situación, sin embargo, permanecen en Danlí unos 600 migrantes que solo ayer buscaban como llegar a Tegucigalpa, junto a niños y adultos mayores, que buscan el anhelado sueño americano. (CR)