Por: Ángela Marieta Sosa
Especialista en derechos humanos
En este mes de marzo, en el cual se conmemora el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, es menester traer a la memoria social y política, la necesidad de generación de empleos que claman las mujeres de Honduras, así como, los temas de feminización de la migración irregular y de la baja capacidad estatal para la empleabilidad, como factor de retención nacional, a fin de revertir el fenómeno migratorio ilegal que tanto daño ocasiona a la familia hondureña y a la economía del país.
Y es que recientemente, en diferentes medios de comunicación, se ha dado a conocer un estudio de opinión pública de CID Gallup contratado por una empresa de comunicación regional, en el cual, una mayoría de hondureños (75%) consideran que la generación de empleo es el reto más importante que enfrenta la Presidenta Xiomara Castro Sarmiento.
Según la encuesta la gran mayoría de entrevistados están de acuerdo que el nuevo gobierno utilice todas las medidas que existan para generar la mayor cantidad de empleos posibles.
Ante la consulta, “¿está usted de acuerdo en que el nuevo gobierno utilice todos los instrumentos legales disponibles, incluidas las ZEDE, para generar oportunidades de empleo?”, un 75% de los entrevistados respondió que sí.
A pesar de la controversia que se ha generado en torno a ese mecanismo de generación de empleo, un 69.7% de los entrevistados manifestó que aceptaría un trabajo dentro de una Zona de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE) si las condiciones fueran favorables. https://elmundo.hn/mayoria-de-hondurenos-da-prioridad-a-generacion-de-empleos/
En este mismo estudio de opinión, se recolectaron datos predominantes, como por ejemplo, que la mujer se posicionó mayoritariamente en cuanto a la generación de empleos, ya que está de acuerdo con que el nuevo gobierno use todos los instrumentos legales para generar empleo, asimismo, con relación a que las nuevas autoridades deben respetar todas las inversiones internacionales ya realizadas en Honduras, porque estas claramente le darán la oportunidad de llevar sustento al hogar e impulsar el desarrollo integral y sostenible que tanto necesitan.
La mujer dice que sí aceptaría un trabajo dentro de una Zona de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE), siempre que le ofrezca condiciones favorables, lo cual significa que la valoración sobre aquello que les pueda generar un empleo es alta y decisiva en la posibilidad real de las féminas de trabajar en Honduras y no verse obligadas a migrar.
Los datos son fríos y la mayoría de los hondureños sujetos de esta investigación, y que constituyen una muestra representativa importante en correlación a la cantidad de población por departamento encuestada en Honduras, evidenciaron la prioridad de obtener un empleo, como una de las razones por las cuales apostaron a elegir nuevas autoridades, restándole importancia a temas políticos ideológicos como el socialismo, ya que consideran que el enfoque gubernamental debe apuntar a proteger las fuentes de generación de empleo independientemente de que se trate de las ZEDE, que es lo que finalmente erradicará la pobreza en el país.
En el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, es importante recordar la importancia del empleo garante de derechos laborales, para nuestro género y para revertir la migración irregular de la mujer, y es que el 8 de marzo de 1908, un suceso transcendental marcó la historia del trabajo y la lucha sindical en el mundo entero: 129 mujeres murieron en un incendio en la fábrica Cotton, de Nueva York, Estados Unidos, luego de que se declararan en huelga con permanencia en su lugar de trabajo, en donde fueron encerradas.
Aquellas mujeres reclamaban la reducción de jornada laboral, un salario igual al que percibían los hombres que hacían las mismas actividades y denunciaban las malas condiciones de trabajo que padecían.
En la actualidad, los empleadores, como en el caso de la inversión extranjera directa en Honduras, respetan los derechos a sindicarse, al salario justipreciado y una jornada razonable y humana para la mujer, consecuentemente, por la memoria de las 129 y otras más que han conquistado derechos fundamentales laborales, es necesario que las fuentes de empleo actuales en Honduras, sean protegidas, permanezcan y puedan reproducirse para honrar el heroico suceso y para retener a la mujer hondureña en su país.