GOTAS DEL SABER (73)

Juan Ramón Martínez

I
Wilfredo Sánchez, amigo entrañable, con el cual compartimos acuerdos y desacuerdos fraternales, me llamó la atención sobre el maltrato, agresión física o muerte por fusilamiento a los expresidentes por parte de sus enemigos, por la omisión de Dionicio de Herrera. Ocurre que lo deje para ahora, porque él fue el primer Jefe del Estado hondureño que no le fusilaron sus enemigos. Pero, en efecto, es el primero que es capturado y conducido preso a Guatemala, entonces sede del Poder Ejecutivo Federal. Sería entonces el primer exgobernante –porque ya no lo era desde que Justo Milla lo captura, después de la toma de la capital, Comayagua– que es sacado, preso, de su país, Honduras, hacia el exterior, donde fue sometido a proceso. JOH, entonces, en el caso que lo extraditen como parece que será la decisión final, tendrá el discutido mérito de ser el segundo gobernante hondureño que es extrañado y juzgado en el exterior.

II
Marzo, es el mes en que celebran sus cumpleaños, los políticos más destacados de Honduras. Carlos Flores, (liberal) el 1° de marzo, Carlos Roberto Reina, (liberal) el 13; Tiburcio Carías Andino, (nacionalista) el 15; Modesto Rodas Alvarado, (liberal) el 16; Roberto Suazo Córdova, (liberal) el 17 de marzo; Policarpo Bonilla, (liberal) el 17 de marzo; José María Medina (conservador) el 19 de marzo y Victoriano Castellanos, (conservador) el 23 de marzo. Este fenómeno, debe tener alguna explicación. Nosotros, no somos astrólogos; ni creemos mucho en la afirmación que el signo zodiacal correspondiente, define la personalidad de la persona que ha nacido en los períodos establecidos para cada uno de ellos. Nosotros, solo recordamos un par de cosas. La primera es que, en la década de los ochenta del siglo pasado, llegó un asesor político de Costa Rica, doctorado en ciencias políticas que, además, creía en las conclusiones de la astrología. En una conversación privada, me dijo, ustedes –los social cristianos– jamás llegarán a la presidencia, porque el líder de ustedes nació en agosto. Nuestro candidato, Hernán Corrales Padilla, había nacido a finales de ese mes. Cuando le pregunté por qué me explicó que los nacidos en ese período, no tenían fuerza y el carácter para luchar y romper hasta con sus amigos y que la búsqueda del poder y el dominio no estaba entre las características de su personalidad. Nunca le volví a ver. Pero lo cierto es que nunca, los demócratas cristianos, llegamos al poder. Ahora tenemos un diputado en el Congreso Nacional, al que no conozco y con el cual, por mutua coincidencia, no tenemos ninguna relación.

III
En 1924, Honduras fue a la guerra civil, más prolongada de su turbulenta historia. Y, además, la primera en que las acciones militares de los rebelados en contra del discreto poder legítimo que operaba entonces, una vez que concluyera el período presidencial de Rafael López Gutiérrez, se realizan en contra de la capital. Los campamentos de los rebeldes están en los alrededores de Tegucigalpa, interviene el ministro americano en Tegucigalpa, Franklin Morales, ingresan tropas estadounidenses por primera vez en la historia nacional a la capital de la República y la ciudad es bombardeada, con poco éxito en víctimas mortales afortunadamente, y termina con un acuerdo en que los mediadores son los delegados del presidente de los Estados Unidos. Por supuesto, el ataque a Tegucigalpa, no excluyó la lucha por San Pedro Sula, para entonces, la segunda ciudad del país. Por el contrario, el 1° de marzo de aquel año, el general Vicente Tosta, después de tres días de lucha armada, contra más de 300 hombres según Cáceres Lara, se toma la ciudad. Y la controla, dándole al movimiento legitimista que encabeza Carías Andino, Ferrera y Tosta Carrasco, un fuerte impulso en contra de los que defienden la legitimada de un régimen que constitucionalmente estaba terminado. Al presidente López Gutiérrez, viejo y enfermo, para entonces, solo le quedan 15 días de vida. Muere el 16 de marzo de 1924. Antes de este desenlace, Tosta Carrasco había efectuado negociaciones con los defensores de San Pedro Sula, para evitar la lucha y que pacíficamente entregaran la plaza y se fueran los defensores para su casa, Fracasadas las negociaciones, Tosta Carrasco trasladó sus tropas hasta Trincheras, colocando en la posición de impedir que los defensores de la ciudad, pudieran recibir auxilios militares desde Puerto Cortés y Tela. El general Tosta, dirigía un cuerpo de oficiales, fogueados en la lucha guerrera, integrado por los generales José León Castro, Eduardo Rosales, y los coroneles Jesús Cáceres Trejo, Marcos Espinoza, Manuel M. Trejo, Mariano Reyes, Cirilo Sorto y Rafael Hernández. La ciudad, que informaban que era defendida por 6,000 gracianos, cifras siempre exageradas, dirigidos por Salvador M. Cisneros, Ángel Matute, Arturo Matute, Ceferino Delgado, Fidel Carías, Leonardo del Cid, Ramón Aguilar, Manuel Antonio López, Reynaldo Figueroa, Luis Mejía Moreno, Eusebio Bonilla, Gonzalo Navarro y otros más. El general, Tosta después de la toma de SPS, en la fecha indicada, se trasladó y ocupó Puerto Cortés, Tela y La Ceiba y como era natural, porque el objetivo final era Tegucigalpa, se encaminó hacia la capital, donde estaba el foco de resistencia mayor de sus adversarios, para participar en las tareas de la lucha en contra del Consejo de Ministros que, al finalizar el período de López Gutiérrez, le había sucedido en el mando.

IV
Una vez, ocurrida la independencia, brotaron las diferencias entre los líderes de la Iglesia católica, muy influyente y parte del poder español que buscaba sobrevivir durante el período independiente y republicano. La Iglesia opuso especial resistencia, ante la posibilidad que le afectaran sus finanzas, mediante la supresión del pago del Diezmo. El 2 de marzo de 1825, la Asamblea Constituyente del Estado de Honduras, emitió un decreto alrededor del tema que, sin duda, favorecía a la Iglesia y reducía sus tensiones con los políticos que deseaban debilitarle, quitándole esos fondos, que ella, consideraba suyos, por decisión divina. El decreto a que nos referimos dice lo siguiente: “La Asamblea Constituyente del Estado de Honduras, deseando el que los pueblos del mismo continúen satisfaciendo el Diezmo, con que está prevenido, ha tenido a bien decretar y decreta:
1°. En todo el Estado se continuará pagando el Diezmo en los mismos términos que se ha verificado en la época anterior, expresando los frutos y efectos que por ley expresa sean privilegiados. 2°. Si algún pueblo se negase a satisfacer el diezmo en el todo o en parte, los pondrán los colectores en conocimiento de la Junta de Diezmos y está en la del gobierno por el conducto respectivo. 3°. Si los propietarios resistieran el pago del Diezmo en todo o en parte, lo pondrán (de conocimiento) a la autoridad civil respectiva, quien sin estridencia ni figura de juicio se asociará con dos hombres buenos nombrados por las partes con los que se resolverá lo conveniente. 4°. Decretado el pago por la autoridad civil en los términos del artículo anterior condenará a la parte en el duplo de los costos que origine la colección que motive el reclamo, aplicando una mitad a la satisfacción de costos y la otra a los fondos de la municipalidad respectiva. Comunique al Poder Ejecutivo para su cumplimiento y que lo haga público y circular. Dado en Comayagua, a dos de marzo de mil ochocientos veinte y cinco. José María del Campo, diputado presidente, Pedro Arriaga Nolasco, diputado secretario, José Santiago Bueso, diputado secretario” (Cáceres Lara, 78). Los Diezmos debidos a la Iglesia, por todos los ciudadanos, continuaron vigentes en el país, hasta la reforma liberal de Marco Aurelio Soto que los eliminó, a cambio de algunos apoyos disimulados que el gobierno le siguió proporcionando a la Iglesia Católica que, para entonces, no consideraba importantes el cobro de los mismos, en vista de lo exiguo, la resistencia que ofrecían los propietarios especialmente y la falta de justificación de los mismos, porque la Iglesia, había perdido el apoyo de los intelectuales que, se habían hecho la mayoría, liberales o masones.

V
En la década de los sesenta del siglo pasado, la empresa estadunidense Bull Carrier, ofreció a Honduras el manejo y aprovechamiento científico y comercial de sus bosques. La oposición a tal iniciativa fue frontal. La Bull Carrier se trasladó a Costa Rica en donde le ha dado a aquel país, muy buenos resultados en el manejo de sus bosques. “El 10 de marzo de 1966, se informa que se instalará (una) Planta de Pulpa y Papel en Olancho. Los señores Harold Leungershay Sen y Arne Sundelin, en nombre y representación de ADELATEC, hicieron entrega al señor presidente de la República general Osvaldo López A. del estudio final de factibilidad del complejo de Pulpa y Papel que se establecerá en Olancho”. (Alexis Oliva, 104). 55 años después, el proyecto que se inició en Bonito Oriental, con la instalación de una Planta Procesadora concluyó en un enorme fracaso y el país, sigue destruyendo los bosques nacionales, especialmente. Pese a las órdenes de protección de los gobernantes. La Presidente Xiomara Castro, le ha pedido a uno de sus ministros que controle los incendios forestales, especialmente los de Olancho. Esperaremos los resultados.