Atienden a 137 emigrantes provenientes de cinco países

Un total de 137 personas de distintas nacionalidades fueron atendidas este sábado en las oficinas del Instituto Nacional de Migración (INM) en Danlí, El Paraíso, donde pagaron una sanción de 4,782 lempiras por ingresar al país de forma irregular.

El pago se basa en la Ley de Migración y Extranjería, según personal de la oficina de Control Interior que atendió a los expatriados en esta ciudad al oriente del país, por donde están entrando grandes flujos migratorios en los últimos años.

El director ejecutivo del Instituto Nacional de Migración, Allan Alvarenga, giró instrucciones a la Oficina de Control Interior para que atienda de manera expedita a los migrantes, en el marco de la normativa en mención y en apego al respeto a los derechos humanos.

Indetenible el paso de personas de otras nacionalidades por tierras hondureñas.

Una vez realizado el control migratorio, los migrantes pagan una sanción administrativamente, luego se les permite una permanencia en el país no mayor a cinco días. Los menores de edad no son sancionados administrativamente, informó el INM.

“Atendimos 137 migrantes irregulares, de los cuales 75 son hombres, 50 mujeres y 12 menores. De este grupo, 125 son de nacionalidad cubana, 7 sirios, 3 del Congo, 1 de Ecuador y 1 de Mauritana”, añadió el organismo en un comunicado de prensa.

El arribo de los migrantes a Honduras se está produciendo por los departamentos de El Paraíso y Choluteca, fronterizos con Nicaragua y el destino que lleva la mayoría de personas es Estados Unidos.

Los emigrantes reciben un “salvoconducto” que les permite estar en el país cinco días.

El flujo no se detiene, es a diario, ayer la oficina antes descrita dijo haber recibido a “un grupo similar, la mayoría cubanos y haitianos”. El municipio de Trojes, El Paraíso se ha convertido en “puerto seguro”, para centenares de personas que huyen de la pobreza, represión y violencia, un fenómeno migratorio que padecen los hondureños que en caravanas o a solas escapan del país rumbo a Estados Unidos.

Para evitar que bandas de traficantes se aprovechen de estas personas a lo largo de la carretera que comunica a Trojes con la capital del país, las autoridades ponen controles policiales.

La mayoría son cubanos que pasan rumbo a Estados Unidos.