PODER Y AUTORIDAD

Pilares básicos en la estabilidad Política

Coronel ® José Antonio Pereira Ortega

En esta oportunidad y a tono con la problemática nacional, apoyado en mi experiencia profesional militar de más de 30 años y desempeñando posiciones susceptibles y concurrentes al ejercicio del liderazgo y negociación exitosa, he decidido explorar un poco acerca de un controversial tema, autoridad y poder, desmadejar lo significativo que nos resultaría encontrar y entender la significación de estos dos dos elementales conceptos para el ejercicio de la administración y la gobernanza pública o privada y que muchos tienden a confundir o tomar como sinónimos y no es así.

De manera general el artículo que se presenta, busca establecer las diferencias, similitudes y relaciones que ha ido desarrollando la teoría administrativa, la cual, desafortunadamente, no es sujeto de estudio o enseñanza en nuestro medio, creando un vacío en las noveles generaciones de políticos que se disputan el ejercicio del poder público, debilidad que no nos ha permitido entender el significado de los conceptos de autoridad y poder y que en consecuencia, las actuaciones en proceso no culminan con éxito en lo político, económico y social, debido a que la gobernanza pública carece de lo elemental, conocimiento y liderazgo para beneficiar al pueblo.
De ahí que en mi rol de docente por muchos años, en el ejercicio de mi profesión, pude observar, profundos desacuerdos en el entendimiento y la aplicación de los conceptos de autoridad y poder. En muchos casos, se encuentran actitudes impropias en los líderes políticos de turno que nos llevan a preguntar si realmente están ejerciendo su derecho a la autoridad, o si están imponiendo su criterio, precisamente por el poder que tienen.
De tal forma que al investigar sobre el significado de estos conceptos, descubrí que no es solo cuestión de una concepción, sino que en realidad existen diferentes puntos de vista, con lo cual se demuestra una cosa, de que ni siquiera los teóricos tienen un acuerdo acerca del verdadero significado, el alcance y el impacto de estas dos expresiones de la gobernanza, conducción y administración.

No obstante si se encuentra un consenso, es que para que se ejecuten las decisiones, o para que se obedezca una orden, es necesario ejercer algún tipo de autoridad o de poder y también concertamos en asegurar que lo más crítico del caso, es confundir uno y otro término en su aplicación.
Para una mejor explicación, es necesario insertar el concepto de autoridad y de poder, y para ello voy a apoyarme en el Diccionario RAE, conceptúa autoridad como poder que gobierna o ejerce el mando, de hecho o de derecho, y le agrega facultad y legitimidad, prestigio o crédito que reconoce a una persona o institución.
En tanto que dice que, el poder es tener expedita la facultad o potencia de hacer algo.

Visto así y tratando de centrar la opinión en la interrelación personal y el ejercicio de la administración pública, el rol de las instituciones, órganos y organismos que tienen que ver con la administración del Estado en particular de las organizaciones creadas para tal fin, en esencia los partidos políticos, cruzan líneas cuando el deseo de alcanzar sus objetivos obliga a que, de alguna manera, se consiga que las personas actúen, se comporten o piensen de una forma específica, o en una dirección preestablecida, dando paso a los pesos y contrapesos del ejercicio de la autoridad y de la dimensión de poder que esta les otorga, de hecho o de derecho.
Y es por lo tanto en la actividad política, donde el ejercicio del poder y de la autoridad cobran especial relevancia, ya que es en la política donde se descubre la plenitud de esta dimensión y donde se aplican con mayor rigor las fuerzas que surgen de la posición socioeconómica, el conocimiento, el status social o la experiencia, para ejercerlas sobre otros, a través de órdenes o mandatos, cobrando en la misma una dimensión total, al grado que resulta difícil desligarlas

Finalizo exponiendo lo expresado por Orestes Gómez, un docente e investigador colombiano en su conferencia sobre Autoridad y Poder y de donde he tomado algunas referencias interesantes “de todo lo anteriormente expuesto, podemos concluir que entre la autoridad y el poder hay una relación estrecha, pero que tiene unos límites entre los cuales saltarse del uno al otro es sumamente fácil, dado que las actitudes, la premura, la falta de planeación o la baja credibilidad de un jefe, obligan a ejercer el poder en lugar de la autoridad. Esto significa, entonces, que a nuestra manera de ver las cosas, el ejercicio del poder es una forma tergiversada de ejercer la autoridad”.

En conclusión y para referencia práctica, es prudente observar lo que dicta la experiencia y de la necesidad de complementar la autoridad con el poder sin llegar a extremos, debiendo recurrir a la sensatez y al diálogo constante como fuente de entendimiento. Al respecto alguien dijo por qué nos peleamos, por qué no nos entendemos, no nos entendemos porque no dialogamos, No dialogamos porque no nos juntamos.