A QUIEN CORRESPONDA

Hablemos de arte: El arte como valvula de escape

Yo amo profundamente a mi país. Dios, mi profesión y la vida, me han permitido visitar muchos lugares en diferentes partes del mundo… y yo no sé si es algo parecido a aquella creencia que todos tenemos que la mejor cocinera del universo es nuestra mamá, pero de igual forma, me parece que no hay país mas lindo que Honduras; obviamente me estoy enfocando en su clima, en sus montañas, playas, gastronomía, etc. Ahora bien; solo un ciego y sordo podría decir que no tenemos problemas ¡y graves! añadiría yo.

Eso me provoca mucha tristeza; que en un país tan bello, haya tanta destrucción, que en donde hay multitud de recursos, también abunde la pobreza, que estando rodeados de miles de bendiciones gratis, se desarrolle tanto egoísmo y maldad. Entiendo bien porqué muchos hermanos buscan nuevos horizontes en otros países… aun sabiendo que nunca encontraran el calorcito de verano, el olor a pino y roble, el sabor particular del té de canela y del café de su tierra. Al decidirme a ser artista a tiempo completo, muchas personas me dijeron que en Honduras no se puede prosperar en una profesión como la mía. Yo tengo mi filosofía personal, y aunque entiendo que en aspectos muy lejanos a los que estoy tocando, en verdad resulta mejor residir en lugares donde se aprecia mucho más el arte, pienso que mientras no tenga que hacerlo por razones muy fuertes, prefiero levantarme en la mañana escuchando a un gallo cantar que el sonido de una ciudad con metros, tráfico y aviones surcando a cada minuto el cielo.

Me produce profunda tristeza que una ocupación y una vocación tan noble como la artística, este tan poco valorada en este, que coincidentemente, es un país lleno de arte; lo llevamos en nuestro ADN, desde nuestros ancestros, los Mayas. En estas fechas de fervor político, en donde todos pelean por su tajada de pastel, me pregunto: ¿Quién tiene una propuesta concreta para incentivar al arte en Honduras? Me encantaría saberlo. Yo siempre he entendido que un dolor de estómago por hambre grita más fuerte que uno de cabeza por ignorancia; e incluso, puedo comprender que el orden lógico es primero alimentar el estómago para luego continuar con lo demás, pero me duele ver como se ignora una herramienta que usada con sabiduría puede tener un impacto valiosísimo en la sociedad. El mundo de la creatividad es impresionante: puede llevar alimento a la mesa, prevenir y rescatar a jóvenes de drogas y vagancia, sacar a las personas de depresiones severas, asegurar que los niños al crecer se conviertan en mejores ciudadanos, incentivar el turismo e incluso convertirse en uno de los motores económicos mas valiosos para el país, como es el caso de muchos en Europa. En repetidas ocasiones yo he contado, que tuve la oportunidad de estar haciendo una fila de aproximadamente diez mil personas por entrar a un palacio en Francia ¿adivinen para qué? Para ver el arte que contenía… y obviamente no era gratis la visita, tuve que pagar catorce euros por la experiencia. Hagan números por favor.

Nos encontramos en un momento en donde se están eligiendo autoridades en nuestra amada patria, y sin colores ni apasionamientos, le digo a quien corresponda: no se olviden del arte y cultura de Honduras; abran un poco su mente y desarrollen la voluntad (que es lo que más se necesita) de incentivar y beneficiar a los artistas y promotores culturales del país. Lo digo con tristeza, pero parece que se acuerdan del arte solo cuando quieren sacar pecho en el exterior, sin pensar en el drama humano que puede estar viviendo aquel, que con una gran sonrisa expone una obra, baila o interpreta una canción o recita un sentido poema a la patria.