LAURE, San Lorenzo (Valle). Unas 158 viviendas de esta comunidad resultaron inundadas por el río Laure, la noche del martes y madrugada de ayer miércoles, ante el torrencial aguacero que duró cuatro horas, mientras los residentes tuvieron que buscar lugares seguros para ponerse a salvo.
La crecida del río fue a consecuencia del fuerte aguacero, algo que los habitantes de la zona no habían visto después del huracán “Mitch”, en 1998, por lo que para salvar sus vidas buscaron refugio en tanto amanecía y gran parte de los afectados permaneció sobre la carretera Panamericana.
De las casas inundadas a la altura de la cintura de una persona, 48 fueron las más dañadas por estar construidas con adobe y bahareque, de forma que sus moradores han pedido ayuda inmediata a las autoridades municipales y la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco).
El alcalde Alex Valdez, realizó una inspección en la zona afectada y constató los daños para tomar medidas inmediatas y auxiliar los más afectados, pese a la carencia de recursos económicos municipales. “No los vamos a dejar solos, les estamos apoyando y lo seguiremos haciendo”, afirmó.
SE “ENOJÓ” EL MAR

Valdez informó que, ante la situación dolorosa sufrida por los lugareños, los miembros de los Comités de Emergencia Local (Codel) y el Comité de Emergencia Municipal (Codem), deben trabajar en coordinación para un solo fin y conjugar acciones con las autoridades de Copeco de la zona sur.
Pobladores afectados manifestaron que el mar (Pacífico) se “enojó” y no permitió que el agua del río desembocara, provocando el reflujo y el agua se acumuló en la cuenca hasta desbordar el muro existente y por ello se inundaron las casas.
“Tuvimos que salirnos de nuestras casas con lo poco que teníamos en mano, ya que no tuvimos tiempo para hacer maletas. Tenemos silos con granos básicos y otros los tienen en drones y sacos y se ha perdido lo que tanto estuvimos cuidando para alimentarnos”, lamentaban varios pobladores.
Así como subió el nivel del agua en las casas de rápido, en horas de la mañana solo lodo había en el interior de las viviendas, resultando dañado todo lo que había en su interior, aunque los afectados sacaron sus muebles y los pusieron a secar al sol.
El subcomisionado de Copeco en la región sur, Geovany Corrales, anunció que se atenderá de inmediato a los pobladores afectados con colchas, kits de cocina e higiene, así como algunas raciones de alimentos para las familias más afectadas por el fenómeno climático. (LEN)


