Por: Noé Pineda Portillo
[email protected]
Donde fuera y en cualquier tiempo donde suceda, las oposiciones y las alianzas, generalmente, siempre han sido exitosas, siempre y cuando se haga con cálculo, disciplina y verdadera conciencia cívica, es decir, sin traiciones.
Decimos lo anterior, porque hay alianzas “pegadas” con “estuco” que son sólidas y fuertes, con gran liderazgo, de estilo morazánico y otras alianzas “pegadas” con “goma” para papel, frágiles, rompibles al menor estirón. En la historia, las hubo en la “guerra de los Cien Años” en Europa y también las guerras mundiales, pero siempre se salió adelante.
Las alianzas o uniones de las que hablamos hoy en nuestra Honduras, son las que deberán realizarse entre el Partido Liberal y afines, contra el Partido Nacional en contienda, de buena lid, contra su eterno rival, el Partido Nacional.
La unión que se busca es para la contienda que se avecina para las elecciones generales, donde se descubrirá la verdadera estructura para reconstruir la nueva Honduras que queremos formar todos los hondureños, con una limpieza por dentro y por fuera, con todas las fuerzas existentes y poder hacerlo para vitalizar honestamente a Honduras de las cinco estrellas y de los 18 departamentos, del promontorio de accidentes de tierra firme y de la enorme y linda plataforma continental de ambos mares.
Para esta unión de todas las fuerzas habidas y por haber, debemos contar con hombres y mujeres, jóvenes y mayores, obreros de todo tipo, técnicos medios y completos, profesionales de todas las ramas o disciplinas, siempre buscando relucir la labor de una Honduras mejor.
La idea de buscar, primero a lo interno la unión de los partidos y después las alianzas de los partidos de oposición, es porque si no existe esta sencilla estrategia, no se habrá aprendido la lección de las pérdidas. En la “contada” se vuelve a perder. Si se ven las estadísticas del último corte del CNE. Partido Nacional 547,316 votos (70.22%), con Juan Asfura como líder. Partido Libre con 281,265 votos (79.69%), teniendo a Xiomara Castro como lideresa de ese partido y Partido Liberal con 261,572 votos (49.02%), teniendo a Yani Rosenthal Hidalgo como líder de dicho partido.
Tal cual vemos este claro panorama de las tendencias electorales, ya no cabe duda, esas cifras no retroceden, son irreversibles. En este tipo de contiendas, siempre hay controversias, pues nadie quiere perder, pero si las cuestiones se jugaron limpias, ya que a eso llegó el consenso de las partes al formar el Consejo Nacional Electoral (CNE), hoy tendrán que acatarse los acuerdos y la ley.
No hay tiempo que perder, si hubo errores en estas elecciones, hay que corregir los entuertos y seguir adelante. Honduras, no debe perder más tiempo, el tiempo de retraso que llevamos, en relación con los otros liliputienses estados de Centroamérica, es grande. Dios salve a Honduras.