EL SALVAVIDAS

 

Después de todo lo que le ha venido pasando al Barcelona F.C. la nutrida afición del equipo catalán, una escuadra de las más famosas y respetadas en la historia del futbol soccer profesional, viene pidiendo a gritos un cambio en la nomenclatura del equipo. Esto demandaría una barrida de la junta directiva y una planificación a fondo de renovar un equipo que cuenta con el mejor futbolista actual, Lionel Messi, que lleva casi 20 años con el club y que ya tiene 33 años de edad.

 

Con suma pena hemos observado como el equipo se deshace indebidamente de estrellas como Neymar y Luis Suarez y más bien contrata a personas por enormes cantidades de dinero, mismas figuras que no se han acoplado al equipo y que no han demostrado valer lo que el Barca les ha pagado por sus rendimientos en la cancha.

Además, hemos visto un constante desfile de directores técnicos, después de que Pep Guardiola dejó al equipo en el 2014 para pasarse al Bayern Múnich, después de haber ganado 14 torneos durante sus años en el equipo de Nou Camp.

 

Entonces, hay esperanzas que sea acertado el nombramiento del nuevo presidente, Joan Laporta, un abogado que reemplaza a Josep María Bartomeu que renunció el pasado mes de octubre. Ojalá que el nuevo titular de la junta directiva sea el “salvavidas» que el club necesita urgentemente, para que se pueda comenzar a barrer los desaciertos de la directiva anterior y dar comienzo a una era, que lo primero que se hará es tratar de retener en sus filas a Lionel Messi, que ya estaba harto de lo que estaba sucediendo a la escuadra de sus amores, incluyendo lo mal que  se administraba la parte financiera y las contrataciones o transferencias de jugadores de la escuadra que Messi tanto quiere y al que le ha traído gloria y gran cantidad de triunfos y trofeos.

También sería bueno tener un director técnico que apriete tuercas, que ojalá fuese tan capacitado y tan motivador como lo fue Guardiola del 2010 al 2014.

La pandemia que vive España y toda Europa ha agregado al caos que están pasando las escuadras, que han venido jugando sin público presente, o sea sin los ingresos que necesita cualquier club para seguir financiando a su equipo técnico y a todos sus jugadores. No será fácil la enorme tarea que le espera a Laporta, ojalá que el abogado sea todo lo que se espera de el para que el Barca brille nuevamente en el firmamento.