Lado correcto, honesto…

José Luis Moncada Rodríguez

“Autocalificación”, esta palabra compuesta por auto, que proviene del griego autos, elemento compositivo que se introduce en la formación de algunas voces españolas con el significado de propio o por uno mismo. Por autocalificación se entiende la acción de calificarse a sí mismo.

Esperando entienda el significado, es que cuando escucho al ingeniero Luis Orlando Zelaya, “lado correcto y honesto”, me viene a la cabeza preguntar: quién le dijo eso?, es objetiva esta posición?, está apegada a hechos? o es una autocalificación? Si es bien cierto, en política se puede todo, hay límites, es decir quien está conmigo está del lado correcto y quien no, pues es incorrecto; un principio liberal es la tolerancia, sobre todo de ideas; ser excluyente o creer tener el poder para calificar y descalificar es propio de dictadores.

Los liberales le dimos el espacio correcto en el partido, lo hicimos candidato a la Presidencia y presidente del CCEPL, un honor que no ha entendido, ni mucho menos respetado; como candidato en vez de unir dividió, destruyó y minimizó a auténticos liberales y nos llevó a la peor derrota electoral; como autoridad tuvo cuatro años para organizar, censar, capacitar y poco o nada avanzó; se convirtió en autócrata e impuso con sus achichincles lo que quiso; actualmente tiene dos sombreros: presidente del CCEPL y precandidato, juez y parte en internas, y aprovecha la posición de presidente para fines de su propaganda, lo que es amoral y nada ético.

En la primera sesión del CCEPL y como secretario de Relaciones Internacionales, solicité estados financieros de lo que recibimos y que se cumpliera con presentar un presupuesto, informes trimestrales y demás; hago la aclaración de que es lo normal, lo acostumbrado y una regla de oro en mi actuación profesional. El secretario de Finanzas o tesorero es el hermano del ingeniero Luis Zelaya, situación que no fuera inapropiada en una empresa familiar, pero no en un partido político.

Pasaron cuatro años como autoridad y no recibí, conocí, discutí un informe, un estado auditado de presupuesto, lo solicité por escrito en tres ocasiones y por los medios de comunicación que se nos facilitaron, siempre me decían: están en la página del IAIP, o la unidad de política limpia ya nos certificó; ese no es el tema, como autoridad y según los estatutos, los tengo que conocer, aprobar o lo contrario, hay que respetar la institucionalidad y la gobernanza, aunque no comulguemos o simpaticemos; una sola vez me entregaron un estado en papel sin membrete y sin firma, datos curiosos que encontré: montos elevados por guardaespaldas, alquiler de vehículos blindados, viajes, consultorías de comunicación y otros; nada de apoyos a concejos locales, departamentales, programas de capacitación, talleres, publicaciones… tan necesarios para organizar el liberalismo.

Lo anterior no es señalamiento de corrupción, al no tener información no lo puedo hacer y sería poco profesional; es falta de prioridad, de trasparencia, de organización, de respeto a la institución y para mí eso desemboca en falta de honestidad; nadie se puede autocalificar con estos comportamientos; un honesto es quien actúa rectamente, cumpliendo su deber y de acuerdo con la moral, especialmente en lo referente al respeto por la propiedad ajena, la transparencia en sus actuaciones; nunca he tenido frente a mis ojos un acta de sesión del CCEPL, parece que se aplica en el Partido Liberal la Ley de Secretos que tanto cuestionan.

Como se considera impoluto, ataca a liberales y los descalifica, nosotros los claros, ustedes los oscuros; yo diría que lo que está, y bastante oscuro, es el manejo político y financiero del Partido Liberal, bajo su presidencia. La credibilidad y confianza se gana con hechos, con ejemplos… bonito discurso pero vacío de verdades.

No escribo esto como estrategia de campaña de otros precandidatos, que estén en un listado para autoridad, no limita ni condiciona mis ideas y posiciones; esto lo he denunciado los cuatro años anteriores y lo repito ahora, y es que al escuchar su campaña de lado correcto y honestidad, pues es difícil quedarme callado. No creo que esté en el lado correcto y creo que no es honesto con los liberales.
Temas personales o familiares no opino, eso lo respeto.
Perdón si soy honesto en decir verdades.