EL DIÁLOGO

FASCINANTE la conversación –de cuyo contexto nos enteramos por gentileza de un buen amigo lector– entre dos renombrados escritores de la época presente. El autor de los libros: “Sobreviviendo la Autocracia”, “El Futuro es Historia: Cómo Rusia fue Reclamada por el Totalitarismo”, “El Hombre Sin Rostro”, con otro de los grandes pensadores de este siglo, el autor de “Sapiens, De Animales a Dioses”, “Homo Deus” y “21 Lecciones para el Siglo XXI”. El tema, la lucha crepuscular de la democracia versus un resurgimiento del autoritarismo y el populismo y qué esperar en años venideros. Una notoria tendencia antes de la pandemia, pero una creciente tentación de autócratas y dictadores, valiéndose de la apremiante situación, de apretar las tuercas. Imposible resumirlo todo en este reducido espacio, solo admirar el dominio de la materia, cada cual en su campo de pericia, el estilo dialéctico y la arquitectura convincente de exposición.

Si bien un diálogo de esa naturaleza enriquece lo asimilado gracias a muchos otros libros, artículos y material leído e investigado, produce, a la vez, una sensación de tristeza. Nos deja deplorando los vacíos del patio doméstico. Los oscuros hoyos negros en que ha caído el país. Debido, en parte, a la desvalorización de conductas formadoras del individuo. Entre ellas la pérdida de los buenos hábitos de la lectura. La superficialidad en la adictiva dependencia de tanta gente a toda esa basura transmitida por redes sociales. Total ausencia de debate constructivo en el terreno político. Nulo abordaje de los ingentes problemas nacionales. Pobreza de planteamientos en la campaña. Aunque igual o parecida carencia se observa en los demás estadios de la sociedad. Ahora con el diálogo a que hacemos referencia: “Creo –dice Harari– que la gran inquietud en la mente de todos sería ¿qué pasó y qué está sucediendo tras la aparente victoria de la democracia a finales del siglo XX y ahora mirando el surgimiento de autoritarismos en todo el mundo? Y un hilo vinculado a lo anterior ¿si estos son un nuevo fenómeno, un nuevo tipo de régimen o si es un retorno a algo que hemos visto previamente en la historia?” “No estoy seguro de cuáles sean las respuestas, pero definitivamente me encantaría escuchar tus opiniones¨. Interviene Gessen: “Primero decir que es un honor estar compartiendo un escenario virtual contigo”. “Sin embargo comencemos por clarificación de los términos”. “Cuando hablamos de la victoria de la democracia ¿a qué nos referimos por democracia?

“Supongo que te refieres a lo que en tus libros tratas de la “historia (cuento) liberal”, y creo que ello es una distinción importante”. “Podemos pensar en ello en términos de “la historia” (el cuento), aunque creo que también podemos pensar en términos de aspiración, lo que resulta de una especie de política cotidiana en la conversación”. “Entonces tendríamos que hablar de ello más en términos de las instituciones”. “Como si la democracia era algo que se acaba de construir y se ha vivido”. “Creo que eso es un gran error, sabes, algo que se da en la imaginación popular”. “Hablar de victoria o no de la democracia, la gente se imagina que hay sistemas que se construyen y que de alguna manera de repente empiezan a desmoronarse”. “Trato de pensarlo en términos de un ideal hacia al cual la sociedad está llegando”. “Y creo que el ideal que la gente tiene es del gobierno de los gobernados”. “Y si este perdió su brillo”. “La conexión entre una especie de gobierno existente y este”. “Y si este ideal del gobierno de los gobernados, se siente que ha desaparecido y que ha alcanzado un nivel de hipocresía que es intolerable”. “Y también ha llegado, sabes, al nivel intolerable que ha alcanzado en la sociedad”. Harari responde: “Estoy completamente de acuerdo que hace las cosas un poco más fáciles si lo piensas en términos de historias (cuentos) y no instituciones”. “Pero algo que caracteriza a los nuevos regímenes autoritarios, a las nuevas dictaduras, es que no tienen realmente una nueva “historia” (cuento) o una “historia” (cuento) diferente”. “Y es por eso que mucha gente en muchos países en todo el mundo se pregunta ¿estamos viviendo en una dictadura o no?” “Sabes que en la década de 1930 no había duda, si vivías en Italia de Mussolini o la Alemania de Hitler o la Rusia de Stalin, entonces sabías a ciencia cierta que vivías en una dictadura”. “No había forma de esconderlo ni nadie trataba de esconderlo”. “Hitler no pretendió ser demócrata y hoy en día en muchos, incluso los que se creen arrastrados a una dictadura o piensan ya estamos allí, es difícil estar seguro; y es cuestión del convencimiento de la gente”. “Porque los presuntos dictadores lo niegan, guardan muchas de las formas e instituciones que supuestamente caracterizan a la democracia y no se les ocurre una historia (narrativa) alternativa”. (Así de elevado transcurre todo el diálogo. Nada parecido a lo fútil u ofensivo que aquí acostumbran).