Por: José Israel Navarro Carrasco
Coronel de aviación ®
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Hemos visto y leído que el asno es un animal de mucha utilidad para nuestros humildes campesinos, para el transporte de sus cargamentos o para ellos mismos.
Considerada la mejor bestia de carga, diseminada por todo el mundo, pero cuando se empecina en algo se muestra terca, de ahí sale la frase “eres como un burro de terco, no haces caso”.
Tenemos ya casi un año de estar con la pandemia hasta el cuello y todavía no se ve claridad al final del túnel, nuestro gobierno a través de sus agencias gubernamentales hasta la saciedad ha pedido a nuestro pueblo que use las medidas de bioseguridad: distanciamiento físico, uso de la mascarilla, etc., etc.; la empresa privada se los ha pedido y algunos medios han colaborado en la propagación de estos mensajes; en esta última semana nuestro medio: “Una voluntad al servicio de la patria” (La Tribuna), todos los días ha publicado sendas páginas del desobedecimiento del uso de estas medidas, no ha quitado el dedo de la llaga, pero a un segmento de la población les importa un pito el contagio, pareciera que no creen en eso, y es que este virus no se ve, ni se siente venir, pero contagia y mata; muchas familias hondureñas están de luto, nuestros mejores miembros de la salud de primera línea se están muriendo, casi una generación completa, de lo mejor que tiene nuestra patria en personal, y no digamos miembros de
las FF.AA., policías, bomberos, personal de COPECO y algunos del personal voluntario.
La población espera que el gobierno le haga todo, pero protestan por el confinamiento, especialmente la empresa privada, los de turismo; y los médicos efectuando protestas por la continua muerte del personal de salud, ya están cansados de estar poniendo los muertos y la población haciendo lo contrario, muchos hasta de piñata tienen al Estado, pidiendo de todo, como si la cobija ajusta. Reconocemos que ha habido corrupción en ciertos niveles del Estado, efectuada por algunos malos hondureños, pero ya el MP está en vías de acusar.
La mayoría de los hondureños hemos tenido un conocido, amigo, familiar, hijos, esposa (so), muertos por covid y aun así no hemos tomado conciencia, estamos esperanzados a que el Estado proporcione la vacuna y nosotros mismos hemos desacreditado las gestiones que se hacen para obtenerla, los mismos organismos dan sendas explicaciones, que el gobierno va por buen camino. Recientemente el Estado mandó una delegación a USA con varios propósitos, siendo: la obtención de un TPS y la aceleración de la obtención de la vacuna, pero creemos más en las fake news, que en lo que nos informan por medios noticiosos. Recientemente salió una noticia en las redes sociales, de un posible huracán y la población creyó la información y se atemorizó, casi imposible que ocurra en estas condiciones, porque en esta temporada prevalecen los frentes fríos.
Hay muchos medios con bastante credibilidad, que son imparciales y es a ellos que hay que darles la importancia de sus comentarios, son profesionales e investigan hasta qué punto es cierto una noticia o no.
En parte tiene razón el personal de salud, hay demasiados muertos y las vidas no se reponen, están cansados de estar poniendo los muertos y la población continúa desobedeciendo, cada día suman y siguen las muertes de todos nosotros, ellos tienen familia y la población no hace caso, es por eso que ejercen presión sobre el Estado, para que cierre el país para detener la supuesta segunda ola del covid, que para mí no es segunda ola, es un tsunami incontrolable, familias enteras se están muriendo contagiadas.
Nuestros habitantes hacen honor a la letra del himno nacional, pero con cierta variante, ya que serán muchos tus burros los muertos, pero estos caerán con honor por haber hecho lo que ellos quieran, somos más tercos que un burro. Que en paz descansen estos obstinados, que deambulan recogiendo y esparciendo el virus, pues no hay pueblo más burro, que los burros catrachos.
Los pueblos obedientes triunfan en el devenir de su futuro, el señor Presidente regula y señala la conducta a seguir.