“¡Justicia para Keyla!”, claman en el sepelio

LA ESPERANZA, Intibucá. «¡Justicia para Keyla, justicia para Keyla, justicia para Keyla y que su muerte no quede impune!», exigían ayer aquí al unísono decenas de familiares, amigos, compañeros de carrera y conocidos, en el sepelio de la universitaria muerta bajo custodia policial.

El cuerpo de la estudiante de enfermería, Keyla Patricia Martínez Rodríguez (26), fue sepultado ayer miércoles en un cementerio de esta ciudad, hasta donde llegaron decenas de personas para despedirse de la jovencita.

El reclamo de justicia se acentuó frente a la sepultura donde sería depositado el cuerpo de la universitaria, quien según la autopsia del Ministerio Público (MP) murió por “asfixia mecánica” y no fue un suicidio, como informaba la Policía Nacional inicialmente.

El ataúd con el cuerpo de la estudiante de la Escuela de Enfermería de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), después de permanecer tres días en la morgue capitalina, el martes pasado fue entregado a sus parientes.

De inmediato, los dolientes trasladaron el féretro hacia su natal ciudad de La Esperanza, donde en horas de la noche se hizo un concurrido velatorio, al cual asistieron decenas de parientes y otras personas.

Ayer a las 10:30 de la mañana, finalmente fue sepultada en el cementerio municipal de la ciudad que la vio nacer.

Compañeros de la Escuela de Enfermería de la UNAH se hicieron presentes al sepelio para darle el último adiós a su compañera de estudios.

“MUCHAS ILUSIONES”

Con camisetas blancas estampadas con una fotografía en vida de Keyla Martínez Rodríguez, más de un centenar de personas se presentaron al camposanto para despedirse de la muchacha aspirante a enfermera.

Los dolientes y acompañantes soltaron al cielo decenas de globos blancos, dando un último adiós a su “paisana”. «Mi hija tenía muchas ilusiones, mucha templanza y creatividad», dijo Norma Rodríguez, madre de Keyla, quien viajó desde España para darle el último adiós a su querida hija.

“Esto no va a quedar así y queremos que la justicia sea rápida y se esclarezca lo más pronto posible”, exclamaba la desconsolada madre.

«Lo que más me duele es que un policía trató de denigrar su dignidad cuando era una joven de muy buen comportamiento y quería servir a la comunidad», expresó Rodríguez, en medio del llanto y el dolor que la agobian.

Centenares de hondureños demandan justicia y se esclarezca el caso de la aspirante a enfermera.

EXIGEN CASTIGO

La desconsolada mujer agradeció a todo el pueblo hondureño por el apoyo incondicional que han recibido y exclamó: «Ténganlo por seguro que se hará justicia para ella. No era cualquier persona, luchó mucho, todo mundo la quería, ella se daba a querer, ayudaba a muchas personas y hay testigos de eso».

De igual manera, minutos antes de proceder al entierro, el padre de la jovencita, Luis Martínez, dedicó emotivas palabras hacia su hija, y pidió castigo para los responsables del hecho, al tiempo de solicitar que «por favor no sigan matando al pueblo inocente, castiguen al delincuente, pero no a las vidas que vinieron a tratar de tener una patria más digna”.

En la presente semana, la muerte de Keyla Martínez traspasó las fronteras hondureñas, a nivel de medios internacionales que han dado a conocer el caso que coloca nuevamente a la Policía Nacional de Honduras en el tapete de las discusiones.

La Dirección General de Medicina Forense (DGMF), del Ministerio Público (MP), mediante exámenes científicos y autopsia dictaminó que la muerte fue por «asfixia mecánica» y se trató de un homicidio.

En un principio, el domingo anterior, los policías reportaron que la universitaria quiso suicidarse, por lo que la llevaron al Hospital “Enrique Aguilar Cerrato”, de la zona, donde los médicos reportaron su caso a Medicina Forense.

Durante la presente semana, familiares, amigos y sectores de la sociedad civil acentuaron sus reclamos de justicia en este caso. (JGZ)

Norma Rodríguez (madre de Keyla): “Esto no va a quedar así y queremos que la justicia sea rápida y se esclarezca lo más pronto posible”.
Centenares de hondureños demandan justicia y se esclarezca el caso de la aspirante a enfermera.
Doña Norma Rodríguez, madre de la muchacha, nunca soltó el retrato de su querida hija muerta misteriosamente al interior de la posta policial.