La negociación de los acuerdos de solicitudes de asilo, conocidos como ACA, implementados por el gobierno del presidente Donald Trump, se inició con Guatemala. El primer acuerdo se firmó el 26 de julio de 2019 por el ministro de Gobernación de Guatemala en ese momento, Enrique Degenhart y Kevin McAleenan, quien fungía como secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos.
Dos meses después, el 20 de septiembre, se firmó el acuerdo con El Salvador y apenas cinco días después, el 25 de septiembre se concretó también con el gobierno de Honduras.
Sin embargo, los tres acuerdos han quedado suspendidos bajo la administración del presidente Joe Biden que ha empezado a marcar los cambios y eliminar políticas implementadas por Trump en el tema migratorio.
Autoridades guatemaltecas confirmaron que ya fueron notificadas de la decisión del Gobierno estadounidense y recibieron la noticia con beneplácito, según un comunicado emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores.

El Salvador optimista por anulación del acuerdo
El gobierno salvadoreño reaccionó con optimismo a la decisión del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, de suspender el Acuerdo de Cooperación de Asilo para migrantes “ACA”, que firmaron los países del Triángulo Norte centroamericano (Guatemala, Honduras y El Salvador) con el gobierno del expresidente Donald Trump.
La canciller salvadoreña, Alexandra Hill, expresó que la decisión obedece a una visión diferente de la Administración Biden para la política migratoria, que deja de lado la estrategia de “Tercer País Seguro” y dijo:
“Va por una visión de establecer un mecanismo que conduzca a formas cooperativas para para un proceso seguro y ordenado que brinde protección a los migrantes”.
La canciller considera que la suspensión del convenio que El Salvador firmó en septiembre de 2019 fortalece la esperanza que tienen los países del Triángulo Norte centroamericano para avanzar en una reforma migratoria integral.
Según los registros de la cancillería de El Salvador, en Estados Unidos hay más de 10.000 jóvenes salvadoreños que llegaron a ese país siendo niños y están amparados por el Programa de Acción Diferida para los llegados en la infancia, conocido como DACA, por sus siglas en inglés.
Además, unos 200.000 salvadoreños cuentan con una prórroga hasta septiembre de 2022 del Estatus de Protección temporal TPS, y abrigan la esperanza de obtener una solución permanente a su situación.
El director ejecutivo de la ONG Instituto Salvadoreño de Atención al Migrante (INSAMI), César Ríos, celebró la suspensión del convenio, que según dijo, permitirá retomar el enfoque de derechos humanos en las políticas migratorias de la nueva Administración estadounidense.
Recordó que como organizaciones que velan por los derechos de los migrantes desde un principio cuestionaron al gobierno del presidente Nayib Bukele por firmar este tipo de acuerdo que, según Ríos, puso en riesgo el derecho de asilo establecido en el derecho internacional
La suspensión del convenio por parte del nuevo gobierno de Estados Unidos, deja claro que la política migratoria recuperará el componente humano y esto es un “gran mensaje para nuestros gobiernos, que antes de firmar acuerdos los deben analizar”, expresó Ríos.
La congresista Margarita Escobar, especialista en temas de política exterior, calificó la medida de suspender el Convenio “ACA” como una lección de principios y valores de parte de la nueva administración de Estados Unidos para el gobierno salvadoreño.(Tomado de voanoticias.com)