
Ya es una tradición anual que el presidente de los EEUU invite a que lo visiten en la Casa Blanca, los miembros del equipo de fútbol americano que ha ganado el Súper Tazón y en esta ocasión no se puede poner fecha de la visita, pues depende de protegerse del Covid-19 que tantos estragos ha causado en este país y a nivel mundial.
El nuevo presidente Joe Biden, encontrará el momento preciso para que lo visite el equipo completo de los Bucaneros de Tampa que por segunda vez en su historia han ganado ese tan codiciado trofeo.
Antes del Partido del domingo recién pasado se sabía que Tom Brady, el mariscal de campo de los Bucaneros llevaba en su haber, seis veces el trofeo de campeón y cuatro del jugador más valioso, pero Tom Brady que tiene 43 años de edad, pero parece que tuviera 25 se dio el gustazo de terminar ganando nuevamente el ser campeón y por quinta vez el título del más valioso.
Si Tom Brady llegó al final de esta temporada como un gran jugador con los resultados que su equipo derrotó abrumadoramente a los jefes de Kansas City, Brady ya se ha convertido en leyenda. Desde ya le deben de preparar su inducción al salón de la fama que solo se da cuando termina la carrera y no sabemos cuándo será pues se cuida mucho de su alimentación y sus ejercicios, en pocas palabras tendremos a Brady para rato.
Yo creo que los patriotas de Nueva Inglaterra y sus seguidores nunca se imaginaron que este año sería el primero en 20 años en perder más juegos que ganarlos por no tener a Brady. Los de Tampa han de estar sumamente agradecidos que terminó jugando para ese equipo y brindándole un trofeo.
Brady es hombre de familia, su esposa, una exmodelo brasileña y tres bellos hijos que lo acompañaron en la final.
En Tampa, Brady es un ídolo al que los años no le hacen mella, felicidades a ese gran atleta.
