Los restos mortales de la joven estudiante de la carrera de enfermería, Keyla Patricia Martínez, fueron sepultados este miércoles en el cementerio municipal de la ciudad de La Esperanza, Intibucá.
En el sepelio, familiares, amigos y pobladores de la comunidad gritaban exigiendo a las autoridades justicia por el crimen de la universitaria a manos de miembros de la Policía Nacional cuando se encontraba bajo su custodia al ser capturada por infringir el toque de queda impuesto por la pandemia del COVID-19.
El dolor, la consternación y la impotencia embargó a los presentes quienes lamentaron el homicidio de una joven promesa de la enfermería.