Diferentes proyecciones relacionadas con el endeudamiento público en Honduras encendieron el debate entre empresarios y economistas que consideran los nuevos préstamos como una herencia difícil de borrar para las nuevas generaciones.
En el análisis “Honduras: su economía y perspectivas 2021”, respaldado por economistas, el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), se basa en proyecciones sobre endeudamiento público para el cierre del 2020, entre estos, el del gobierno central.
También incluye cifras del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi) donde se proyecta una deuda de 59 por ciento respecto al PIB en 2020 y 60.3 por ciento en 2021, mientras Consultores Para el Desarrollo Empresarial (Copades) estiman un 63 por ciento en 2020 y 68 por ciento en 2021.
En los últimos años, según el Cohep, el pago de salario y el servicio de deuda en Honduras se ha incrementado en 20,000 millones de lempiras. En 2017 Honduras pagaba en servicio de deuda 43,000 millones y en relación a pagos de salarios del gobierno, el Estado hondureño destinará un aproximado de 55 mil 300 millones en 2021.
Sumando estas dos cifras resulta una línea roja, al pasar de 76 mil millones a 96 mil millones, de acuerdo con el mismo análisis.
Por su parte, el economista hondureño Alejandro Kafati, manifestó que la deuda externa de Honduras asciende a casi el 70 por ciento del Producto Interno Bruto.
“En el 2020, el paso de las tormentas tropicales y las repercusiones de las medidas de confinamiento por el COVID-19, obligaron a Honduras a endeudarse en alrededor de unos 2,300 millones de dólares, lo que situado en los niveles de endeudamiento para finales del 2020, era cerca de un 66 por ciento del PIB o su equivalente a unos 15,600 millones de dólares”, expresó Kafati.