¿Cuál es el significado de la palabra etiqueta? Es un pedazo de papel, cartulina u otro material parecido que se pega o sujeta sobre una cosa para indicar lo que es, lo que contiene u otra información relacionada con ella.
Creo que todos hemos visto miles de etiquetas en nuestra vida; basta con ir al supermercado y dar un vistazo a las góndolas; cada producto cuenta con una, algunas son más bonitas que otras, también las hay muy breves o muy completas. El caso es que tienen una función: nos informan que podemos esperar del producto al que describen.
Pero yo no quiero hablarles de este tipo de etiquetas; más bien quiero hacer referencia a aquellas que son de orden psicológico… pueden haber sido “pegadas” a nosotros por otras personas, por las circunstancias de vida, por la sociedad o por nosotros mismos de acuerdo a un criterio personal. Recuerdo haber platicado con un extranjero que me decía que el sabía porque nuestra identidad hondureña estaba en tan deplorable situación;
el era maestro, y me hizo referencia a dichos populares de los estudiantes de nuestro país: “hora hondureña” “el hondureño es haragán” “somos corruptos” “somos pobres” “si viviéramos en otro país” y cosas por el estilo… Él me decía que en su país de origen, desde pequeñitos a los niños se les enseñaba que pertenecían al mejor país del mundo, que eran superiores en muchos sentidos al resto del planeta y que siempre contarían con el
apoyo solidario de sus compatriotas… eso los hacía sentirse orgullosos de quienes eran y actuaban en consecuencia e esto.
Es interesante observar como desde infantes, nuestros maestros, familiares y sociedad nos etiquetan, y más aún, analizar el hecho que nos comportamos de la manera que lo predijeron… pero… ¿eso quiere decir que no hay solución? ¿somos lo que nos etiquetaron irremediablemente? Pues gracias a Dios la respuesta en un rotundo ¡NOOOO! Somos seres tan especialmente hechos que, a diferencia de una inerte lata, podemos arrancar completamente de nosotros las etiquetas negativas y escribir en un nuevo y brillante papel blanco oraciones llenas de valor e instrucciones positivas que nos hagan caminar con la frente en alto. En el tiempo que he impartido clases de arte, me han llegado muchas personas “etiquetadas” con frases como “no soy lo suficientemente bueno” “no puedo pintar o dibujar” “soy un mal estudiante” etc. Y una de mis labores más importantes a mi juicio, es la de abrir la mente a nuevas oportunidades, a nuevas experiencias y a nuevas posibilidades; yo he visto como caen al suelo muchas viejas etiquetas mientras las personas se dan cuenta que todo era solo un asunto mental…
Hoy, como usualmente lo hago, quiero hacer un llamado a que nos analicemos a nosotros mismos e identifiquemos cuanto de nuestro actuar se debe a creencias preconcebidas por lo que otros han dicho de nosotros, o incluso, por complejos o nuestra propia psicología dañada por experiencias desagradables,
y tomemos la decisión de arrancar todo eso que nos detiene y con una nueva actitud pensar en lo afortunados que somos: los hondureños somos gente noble, de fácil trato, lo buenos compatriotas, cuando salen del país son lumbreras en conocimiento y capacidad, somos inteligentes, capaces, hijos de Dios, lo que nos propongamos lo podremos lograr porque somos creación preciada, el más inteligente de los seres humanos se dice que solo
uso aproximadamente un 15% de su capacidad cerebral, y todos, absolutamente todos, tenemos sobre nuestro cuello esa maravillosa máquina de pensar de valor y capacidad incalculable, claro que podemos salir adelante.
Para finalizar quiero que por favor, pongamos especial cuidado en las etiquetas que estamos pegando en nuestras nuevas generaciones… al fin y al cabo, serán lo que nosotros les profeticemos hoy.