Una cifra de 277 niños y niñas internos en los Centros Pedagógicos de Internamiento del país, han regresado a clases presenciales en los distintos centros educativos que operan al interior de los Centros Pedagógicos de Internamiento del país.
El Programa de Educación Formal y No Formal del Instituto Nacional para la Atención a Menores Infractores (INAMI), informó que el total de la población de los centros especializados comenzó el año escolar, con una matrícula de 60 niños en primaria, 158 en secundaria y 42 en bachillerato, además de los talleres vocacionales en el área de corte y confección, panadería, carpintería, fontanería, electrónica, barbería, belleza, pintura en tela, elaboración de productos de limpieza, bisutería, gastronomía, proyectos avícolas y agrícolas, emprendedurismo y otras habilidades que les posibilite su reinserción social y laboral.
El currículo educativo que se imparte a la niñez con responsabilidad penal se desarrolla a través de programas alternativos y certificados por la Secretaría de Educación; en nivel primaria por el Programa de Alfabetización y Educación Básica para Jóvenes y Adultos (ALFASIC), en educación regular con la SEDUC y el bachillerato por el Instituto Hondureño por Educación por Radio (IHER).
Estos programas cuentan con metodologías de aplicación práctica a cargo de un equipo multidisciplinario compuesto por maestros, pedagogos, psicólogos y trabajadores sociales que se encargan de garantizar una educación oportuna, pertinente y de calidad.
Según Doris Pagoaga, Coordinadora del Programa de Educación Formal de INAMI, la educación que el INAMI brinda se adapta a las necesidades que presentan los jóvenes al ingresar al sistema especial de justicia juvenil, puesto que hay un rezago educativo debido a la deserción escolar causada por la falta de recursos económicos.
La data incluye que el 77% de los niños y niñas provienen de hogares desintegrados y viviendo en situación de pobreza extrema, el 50% deja su hogar antes de cumplir los 12 años y un 62.1% no trabaja ni estudia, según un estudio realizado por Visión Mundial en 2019, subrayó.
Agregó que a la fecha, 277 niños, niñas, adolescentes y jóvenes cumplen una medida de internamiento, en contraste a 1300 niñas y niños en libertad asistida por el Programa de Atención a Medidas Sustitutivas a la Libertad de INAMI; siendo los 87% niños y 13% niñas menores de 18 años, siendo todos supervisados para que estén activos en el sistema de educación.
Hacia un programa educativo integral
Uno de los grandes desafíos y competencias del INAMI es garantizar el derecho a una educación incluyente, equitativa y de calidad para que los niños, niñas, adolescentes y jóvenes en contextos de vulnerabilidad, con un programa modelo que mejore la condición de vida del infante en lo individual, familiar y social.
De esta manera, el INAMI con el apoyo de la SEDUC, sociedad civil, cooperantes y veedores de derechos humanos armonizan acciones para la creación de un programa especializado que responda a las necesidades educativas de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes (NNAJ) teniendo como punto de partida, la experiencia del INAMI en el desarrollo de procesos educativos; la revisión y análisis del currículo nacional básico para los diferentes niveles educativos, además de homologar las dinámicas que se utilizan en los centros educativos del sistema público en medio abierto