La cultura también contribuye a la economía durante pandemia

La pandemia del coronavirus causó a nivel mundial una serie de crisis, tanto sanitarias como económica, por lo que muchos mercados y rubros industriales enfrentan una de las peores problemáticas, pero expertos ven en la cultura la posibilidad de incentivar la economía.

El cierre de las actividades económicas durante algún tiempo en el país, ocasionó que cientos de microempresario no pudieran reemprender, al momento de la reapertura, ya que se asumieron deudas acumuladas y la falta de clientela terminó de sucumbir los intentos de fortalecer los negocios y comercios.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la pandemia de COVID-19 redujo un 8.8 por ciento la cantidad de horas de trabajo en el mundo, equivalente a 255 millones de empleos, con mayor golpe para Latinoamérica.

Uno de los sectores con mayor afectación por pérdida de flujos financieros, en los últimos meses es el rubro del turismo, según datos estimados de la Cámara Nacional de Turismo de Honduras (Canaturh) provocó en pérdidas más de 30 millones de lempiras el año pasado.

Asimismo, entre los sectores más afectados resaltan el transporte, el comercio en general y las industrias maquileras y un sinnúmero de empresas de diferentes áreas que tuvieron que cerrar para evitar la propagación de la COVID-19.

Debido a la pandemia del coronavirus, a nivel mundial, cientos de personas tienen que reinventarse para crear nuevas fuentes de ingresos.

OBJETIVO DE MERCADOTECNIA

El especialista en mercadotecnia cultural y fundador de Grupo AdVerb, mercadólogo, y productor, Sergio Gómez-Tagle, en la conferencia virtual “Post Covid Marketing, el arte y la cultura en la era de la postpandemia”, enfatizó que la cultura es fundamental para el reinvento de muchas actividades durante la pandemia del coronavirus.

Gómez, señaló que, “el objetivo último de la mercadotecnia de la cultura y las artes es generar un entorno propicio para que se distribuyan los productos y servicios culturales, institucionales y privados ante el mayor público posible para generar entonces un mercado”.

“Porque generando este mercado se logra no solamente una mejor calidad de vida a nivel financiero, sino una correcta inversión del capital intelectual. Esta inversión genera lo que se llama la utilidad simbólica”.

“Si hay una utilidad simbólica, habrá una rentabilidad creativa. Y si hay una rentabilidad creativa, habrá una economía creativa. Habiendo una economía creativa, todos saldremos beneficiados”, expresó Gómez.

A criterio del experto, el arte y la cultura tienen una función social en amplio sentido debido a que generan identidad, cohesión social y fomentan la circulación de efectivo en una economía.

Según planteó, con las expresiones culturales se fomentan valores fundamentales como el acceso a la información y a la educación, así como la libertad de expresión y la consideración de la colectividad. Por tanto, genera canales de empatía y solidaridad que harán frente al momento de hiperindividualismo por el rompimiento del tejido social, puntualizó el experto.

El desempleo en Honduras y Latinoamérica se disparó considerablemente según la OIT.