Dos películas y dos series

Deseos extraterrestres de Año Nuevo

Por: Otto Martín Wolf

Si hay algo que el confinamiento por la pandemia me ha permitido es tiempo para leer, escribir y también ver un poco de cine, donde a veces se encuentra algo decente.

No soy muy amigo de las películas de súper héroes, que todas vienen a ser casi lo mismo; extraterrestres o seres de otras dimensiones amenazan al planeta y los súper héroes, solos o en vaca (Liga de la Justicia, por ejemplo) defienden y lo salvan.

Dos películas sencillas, bien escritas, muy bien actuadas y de bajo presupuesto demuestran que lo que requiere verdadera imaginación no es crear seres que vuelen o sean invulnerables a las balas, sino gente común que haga cosas extraordinarias, especialmente si se trata de casos de la vida real.

“La Excavación”, cuenta la historia verdadera de un tesoro encontrado en los terrenos de una dama inglesa, no por un Indiana Jones sino por un humilde arqueólogo autodidacta, Basil Brown.

Ni la dama ni Brown buscaban fama o fortuna, lo que realmente perseguían era el conocimiento.

Bien actuada, a un buen paso, emocionante, controversial y, hasta cierto punto de gran actualidad, aunque los hechos que relata ocurrieron en 1939.

El tesoro de Sutton Hoo -también llamado el Tutankamón británico- se encuentra en el Museo de Londres. Su incalculable valor no le importó a la dama dueña del terreno donde fue encontrado, lo donó para que todo mundo pudiera admirarlo.

Brown -el humilde arqueólogo aficionado- es un verdadero súper héroe humano y la película algo de ver que vale la pena.

Una historia de ficción española llamada “Bajo Cero” es otro ejemplo de buen cine, emocionante, sin grandes explosiones o destrucción, persecuciones a toda velocidad ni fabulosos “gadgets”.

Un vehículo que transporta peligrosos delincuentes de una cárcel a otra es secuestrado por alguien buscando venganza. No le voy a arruinar a nadie el placer de verla, así que no daré muchos detalles, simplemente la recomiendo.

Finalmente, dos series -detesto las series, no son nada serio- pero esta, El Gambito de la Reina, llamada así por una jugada clásica de ajedrez, cuenta la historia de ficción de una magnífica jugadora en un juego casi exclusivo de hombres.

Buscando en la historia he encontrado algunas mujeres que han llegado a convertirse en grandes maestros del juego, así que se puede decir que tiene bases reales.

Es buena, muy bien escrita, mejor actuada y, sobre todo corta. No abusan de la paciencia del espectador con tramas paralelas destinadas básicamente a alargar la serie y lograr mayor facturación.

Algo importante, no es necesario saber nada de ajedrez para disfrutarla. Por el contrario uno puede terminar de verla y olvidar que el juego existe o, preferible, tratar de aprenderlo.

Finalmente está Lupín. Arsenio Lupín es un personaje de ficción -El ladrón del guante blanco- protagonista de varias novelas que se iniciaron en 1910 y posteriormente varias películas.

Ahora, un equipo francés ha tomado a Lupín -quien solo roba a millonarios- y lo ha actualizado magistralmente.

Una serie corta, apenas cinco episodios, lo deja a uno deseando más.

Han prometido una segunda temporada, ojalá que tenga la misma calidad que la primera.

Si dispone de tiempo y curiosidad, le recomiendo que pruebe a verlas, le aseguro que no se arrepentirá.

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