Observatorio Cultural: La cultura cívica y patriótica se construye desde la base política y social

Por: Jubal Valerio Hernández

El 2021 marca en nuestro calendario cívico el bicentenario de nuestra emancipación política. Hay posiciones encontradas, en cuanto a lo que debería hacerse en esta ocasión. Incluso, no falta quien cuestiona si existen motivos válidos para hacer una celebración.

Lo que ha venido ocurriendo usualmente, el 15 de septiembre de cada año, es la realización de un gran desfile con los alumnos de los diferentes centros educativos, tanto públicos como privados, con bandas y palillonas, que concluye en el estadio Nacional. A ello, se agregan algunos actos cívicos que se realizan al interior de la mayor parte de dichos centros educativos.

¿Entonces, en este año que marca el bicentenario de la emancipación política del reino español, se continuará haciendo lo mismo, nada más que en mayor escala? Hay quienes opinan, que las maniobras de los paracaidistas de la Fuerza Aérea, deberían realizarse, no únicamente en el estadio Nacional, sino ampliarse a los estadios de las diferentes cabeceras departamentales. Es que lo que la gente quiere, es divertirse, aducen los que opinan de esa manera. ¿Y saben algo?, yo no me opongo a que la gente se divierta. Es más, pienso que lo necesita. En este año, muy probablemente no puedan efectuarse los desfiles de la manera tradicional, incluso, lo más probable, es que no puedan efectuarse, dadas las condiciones sanitarias prevalecientes, con motivo de la pandemia del COVID-19. ¿Estaremos vacunados todos, para el próximo 15 de septiembre?

En todo caso, a lo que estamos abocados los hondureños, a partir de ahora y sin esperar a que llegue la fecha de la celebración, es a realizar un amplio ejercicio de reflexión y análisis crítico, sobre la situación de nuestro país, a los doscientos años de su independencia. A tal efecto, ha sido constituida la COMISIÓN NACIONAL DEL BICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA NACIONAL, su coordinador general, el periodista y escritor JUAN RAMÓN MARTÍNEZ, ha iniciado, desde el año anterior, con la ayuda de un equipo de asesores, una serie de trabajos, que se espera tengan incidencia en todos los ámbitos de nuestro quehacer social, político, económico y cultural.

El eje central, o motivo conductor, de la actividad de la Comisión Nacional en referencia, es que la cultura cívica y patriótica en nuestra población, debe construirse desde la base política y social. En otras palabras, las instancias políticas, como las gobernaciones departamentales y las municipalidades, deben asumir su responsabilidad de convocar a todos los sectores de la ciudadanía de sus respectivas comunidades, a organizarse y desarrollar sus propios planes, los cuales deben constituir la expresión de la ciudadanía toda, sin distingos de ningún tipo, para celebrar, en lo que quepa, la efemérides, pero también para analizar con espíritu crítico, en qué punto nos encontramos, en el discurrir de la historia, al presente año 2021 y qué deberíamos hacer, de aquí en adelante, para construir una Patria verdaderamente libre y próspera.

A efecto de lo anterior, el coordinador general, acompañado de algunos de sus asesores, ha comenzado a realizar visitas, a las cabeceras departamentales de Honduras, comenzando con las ciudades de Choluteca y Nacaome, para socializar con los gobernadores políticos y las corporaciones municipales, los alcances del proyecto, los compromisos que deben asumir dichas autoridades y, sobre todo, cuidar de permitir a sus respectivas poblaciones una amplia participación, sin distingos de ningún tipo, en la planificación y organización de las diversas actividades. ¿Habrá diversión y entretenimiento? Por supuesto que sí… pero, también se impone la realización de foros, concursos de historia, literatura y oratoria, en los diversos niveles del sistema educativo nacional, regional y municipal, cuyos pobladores constituyen un manantial muy rico en tradiciones e historias de nuestra historia y cultura popular. A estos pobladores, especialmente los de mayor de edad, es necesario recurrir, para que se puedan escribir sus narraciones, así como hacer recetarios y cancioneros, montajes teatrales y coreográficos, basados en ese maravilloso conocimiento, que nuestra población desea ávidamente compartir. Seguiremos comentando sobre este importante tema.

Tegucigalpa, M.D.C., 6 de febrero de 2021