Un pleito laboral desencadenó este sábado en la muerte violenta de dos compañeros de trabajo, al momento que un guardia de seguridad le quitó la vida al jefe de mantenimiento de un edificio y después arrepentido por lo cometido decidió suicidarse disparándose en la cabeza.
Ambas muertes se suscitaron al interior de un edificio donde funciona una compañía constructora, ubicado en la colonia El Prado de Tegucigalpa. Las víctimas son el vigilante Jorge Luis Flores (50), residente de la colonia Nueva Capital de Comayagüela, y Carlos Arturo Salgado Colindres (43), quien además de ser el encargado del mantenimiento de ese inmueble, se ganaba la vida vendiendo minutas en Santa Lucía, municipio donde residía.
Según versión de algunos vecinos de El Prado, a eso de las 10:00 de la mañana se escucharon dos disparos al interior de la propiedad, lo que llamó la atención, ya que el edificio está en una colonia de circuito cerrado.

Por tal razón, uno de los pobladores al escuchar los disparos se subió a la terraza circunvecina para verificar lo sucedido y en el lugar logró identificar que se encontraban los cuerpos de dos personas.
De inmediato, los vecinos de otras casas dieron aviso al Sistema Nacional de Emergencias 911. Minutos después al lugar llegaron los agentes de la Policía Nacional, que se apersonaron para hacer las primeras pesquisas del doble hecho violento.
Seguidamente los uniformados confirmaron que en ese sector habían muertas dos personas de manera violenta. También llegó personal de Medicina Forense para realizar el levantamiento y reconocimiento respectivo de los dos cuerpos.

Los agentes de Inspecciones Oculares y de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), que se sumaron a las indagaciones, preliminarmente indicaron que las dos víctimas aparentemente tuvieron un altercado laboral, algo que enfureció tanto al celador que le disparó en el cuello al compañero de trabajo. Cuando entró en razón, luego de un episodio de ira, supuestamente el vigilante decidió dispararse con su arma asignada en la sien izquierda, muriendo al instante. (JGZ).