Quito (AFP). Ecuador, un país endeudado, dividido y golpeado por la pandemia, elegirá presidente este domingo y todo apunta a una segunda vuelta entre la derecha conservadora y una izquierda que ansía recuperar el poder para tomar revancha de la «persecución» a su líder Rafael Correa.
Son 16 candidatos, pero ninguno tiene respaldo suficiente, según encuestas, para alzarse con la victoria en un primer turno.
Sin embargo, las preferencias en los sondeos se inclinan hacia el exbanquero Guillermo Laso, de 65 años, y Andrés Arauz, de 35 años, delfín de Correa, el popular expresidente que desde Bélgica mueve los hilos para recuperar el poder para la izquierda nacionalista con un candidato hasta hace poco desconocido para la mayoría de la población.
Entre los dos podría emerger el líder indígena Yaku Pérez, de 51 años, que detesta por igual a ambos y promete un gobierno ambientalista reacio a petroleras y mineras.
Correa, que quiso ser candidato a la vicepresidencia, vio truncada su aspiración cuando la justicia ecuatoriana le ratificó en 2020 en última instancia la condena a ocho años de cárcel por corrupción. Fue entonces reemplazado por el periodista Carlos Rabascall.
El exgobernante está sin embargo omnipresente en la campaña. El propio Arauz ha dicho que Correa será un asesor de su gobierno y que podría haber una revisión de una serie de procesos judiciales en su contra.
Lasso, por tercera vez candidato, busca la banda presidencial en binomio con el médico Alfredo Borrero. Aliado natural del Partido Social Cristiano, el más conservador del país, es la personificación del anticorreísmo.
Apoyó a Moreno en el referéndum que echó por tierra la reelección indefinida instaurada en el gobierno de Correa, tilda de «recetas fracasadas» las propuestas de Arauz y ha ofrecido «un cambio de modelo».
«Por Lasso votan tanto los que esperan que no regrese el correísmo como los que quieren una política diferente sobre todo en el aspecto económico», comentó a la AFP el politólogo Simón Pachano, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso).
Recordó que «su condición de banquero» genera «rechazo» en los ecuatorianos, sobre todo por la crisis de la banca de finales de la década de 1990.
En medio de la polarización entre correístas y anticorreístas emergió la figura de Yaku Pérez, aupada por el protagonismo que cobró el movimiento indígena en las protestas de octubre del 2019 contra el gobierno de Moreno.
Más de 13 millones de electores están llamados a las urnas, 410,000 de los cuales residen en el exterior, para elegir entre 16 binomios a su presidente y vicepresidente, además de 137 miembros de la Asamblea Nacional y cinco representantes del Parlamento Andino.