José Rolando Sarmiento Rosales
Desde que se puso de moda en Centroamérica y específicamente aquí en nuestra Honduras, las denominadas caravanas masivas de migrantes intentando llegar hasta el territorio de Estados Unidos de América, se habló siempre de los graves peligros al atravesar el extenso territorio de México, por los traumáticos accidentes ocurridos a los viajeros al abordar los vagones del ferrocarril de carga denominado “La Bestia”, los incidentes violentos donde han fallecido gran cantidad de migrantes, o son víctimas de secuestros y trata de personas para explotación sexual, o servir de mulas del narcotráfico, incluidos compatriotas hondureños y menores de edad, en manos de bandas delincuenciales armadas como los Zetas, o de miembros del crimen organizado, pero también de los violentos carteles del tráfico de drogas, que dominan varias regiones fronterizas mexicanas.
En el caso de las caravanas que hemos visto salir siempre desde la terminal de buses de San Pedro Sula, las fotografías de la prensa escrita y los videos de los noticieros televisivos, hemos podido constatar la presencia de mujeres empujando un cochecito con un tierno infante de pocos meses, chineándolos para amamantarlos o darles el biberón, o llevados los mayorcitos de la mano caminando, hecho que consideramos totalmente inaceptable, que pone en serio riesgo de enfermarse o fallecer a esas inocentes criaturas, una conducta reprimible por las leyes que protegen la niñez y la vida de las personas mayores o menores de Honduras, no siendo suficiente que la Dirección de la Infancia y Familia les auxilie cuando son reingresados, sino que la Fiscalía competente del Ministerio Público deduzca responsabilidades legales a los padres, parientes o personas mayores que los llevan, hecho lamentable que las autoridades han calificado como “utilización de niños como escudo protector de tales caravanas”.
Ahora veamos cómo refleja este hecho La Voz de América (VOA) y lo que expresa un organismo especializado de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Unicef: Heridos y traumatizados, así retornan a sus países los niños de la caravana. San Francisco, EE UU. “Algunos de los menores están heridos, extremadamente cansados o con traumas psicológicos”, informó, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), sobre el estado de 100 niños que formaban parte de la primera caravana de migrantes 2021, que partió la semana pasada hacia Guatemala desde Honduras, y que han sido asistidos por el organismo. De acuerdo con Unicef, el 80% de ellos viajaban solos y en condiciones de vulnerabilidad.
Michele Klein Solomon, directora regional para Centroamérica, Norteamérica y el Caribe de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), informó que están brindando asistencia humanitaria a los migrantes que aún se encuentran en Guatemala por medio de su programa de Retorno Voluntario Asistido (RVA). La OIM detalló en un comunicado de prensa que el RVA brinda ayuda humanitaria, atención médica y psicosocial, albergue y transporte para quienes libremente toman la decisión de regresar y solicitan personalmente el apoyo de la organización. Durante el anuncio, Solomon hizo además un llamado a las autoridades de los países de tránsito de migrantes a abstenerse del uso de “fuerza injustificada o excesiva contra ningún migrante, solicitante de asilo o refugiado durante las acciones de control migratorio, policial o sanitario”. También pidió a los migrantes “respetar y cumplir las leyes de migración, así como las órdenes legales del personal encargado de hacer cumplir la ley”, para evitar este tipo de confrontaciones.
“A la fecha el Instituto Guatemalteco de Migración ha reportado que 4,500 hondureños, incluidos unos 600 niños, han sido devueltos a nuestro país. Las autoridades migratorias estiman que unos 8,000 hondureños intentaron huir en la caravana masiva con la esperanza de llegar a Estados Unidos, pero después de que los gobiernos de Guatemala y México organizaron una operación militar coordinada para repelerla, los migrantes no han tenido otra opción que regresar. Países del Triángulo Norte y México, firmaron previo a la salida de la caravana, la declaración regional sobre migración. En ella hicieron un llamado a los migrantes de sus países que pretendan viajar en caravanas hacia Estados Unidos a evitar exponer a niños y adolescentes, por el peligro que corren. Las medidas pretenden disuadir a los padres a emprender el camino y evitar que los menores sean posibles víctimas de delitos asociados a la migración irregular”.
Las autoridades de Honduras no deberían permitir la presencia de niños y menores de edad en las caravanas, expuestos a enfermarse, sufrir heridas o lesiones traumáticas, padecimientos psicológicos o psíquicos que les afecten en su normal crecimiento, o peor aún perder la propia vida.