Por: David Salomón Amador
MBA – Sector Bancario y Financiero
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La Gran Apuesta, es un film de Hollywood, cuya principal trama es sobre la creación de instrumentos financieros en el sector inmobiliario de Estados Unidos, y cómo las instituciones financieras de dicho país fueron creando instrumentos financieros sobre instrumentos, hasta crear un mecanismo de no poder tener control sobre los niveles de deuda, hasta el punto de provocar un colapso entre los años 2007-2011, conllevando con ello a la burbuja inmobiliaria, donde el gobierno, mediante la Oficina del Tesoro tuvo que inyectar capital al sistema financiero americano, para no provocar una caída de forma estrepitosa de la Bolsa de Valores, los fondos de cobertura y los fondos de capital de riesgo. Acá es donde se denota la importancia de lo que es el sistema financiero para un país, no digamos para un país que está sostenido en base a los mercados de valores y todos aquellos jugadores inversionistas que buscan cómo rentabilizar de mejor manera sus inversiones.
El sistema norteamericano tiene la particularidad de ser muy complejo y basado en rendimientos financieros, sin embargo al ver la película y leer el libro, lo que mayor impacto ha tenido para mí es que, el principal ganador a nivel de rendimiento financiero haya comenzado, a partir del año 2013 a realizar inversiones en agua y en tierras de cultivo, su nombre es doctor Michael Burry, quien por cierto, es un neurólogo con problemas en un ojo y tiene una visión del 50 por ciento y también padece del síndrome de asperger, lo cual no le impidió conocer la complejidad del mercado bursátil americano y generarse las mayores ganancias de la burbuja inmobiliaria, teniendo una mente dotada para el conocimiento de instrumentos financieros y a su vez garantizar los mejores rendimientos a sus inversores.
Después de hacer esta introducción, hoy día que redacto este artículo, (8 de diciembre del 2020), el agua comienza a cotizarse en Wall Street como instrumento de futuros, que básicamente son los productos que en algún momento determinado basan su cotización en la demanda y especulación, o en su defecto, como es el caso de la escasez del agua, lo mismo sucede con el petróleo, el oro o el trigo; pues el doctor Murray ha invertido desde el 2015 la cantidad de $100.0 millones de dólares en el agua.
Después de leer un poco más acerca del porqué el mercado bursátil comenzó a tener como producto el agua, me dije: tenemos un país con un gran potencial bursátil para venta de agua, ya existe un país que le ha sacado provecho al mercado bursátil a nivel mundial, se llama Costa Rica, por medio de los llamados Bonos Verdes o Bonos de Carbono, que la emisión rondan los $500.0 millones de dólares, lo que lo coloca como destino natural y por ende, un turismo sostenible, algo que debiéramos de admirar a los ticos, al igual que otras cosas que hacen bien.
Este evento de cotizar en bolsa para la compra a futuro del agua, nos viene a indicar que el costo del agua se irá incrementando, como consecuencia de la escasez, a pesar de las lluvias que hemos tenido en el 2020, pero el cambio climático es un hecho científicamente probado que está afectando el ambiente y el agua, elemento principal, que tiene mayor demanda. Solo en el estado de California el índice Nasdaq Veles California Water Índex, el valor del agua se duplicó de manera que se convertirá en un producto de alta especulación a nivel de compra de futuros, lo que no deberíamos dejar de lado. Hace unos meses publiqué un artículo relacionado con el uso del vital líquido, y cómo a las autoridades edilicias de Tegucigalpa les importa un bledo, al señor alcalde le interesa el concreto, por alguna razón específica le interesa ese negocio, pero la capacidad de almacenamiento de la ciudad no es lo suficientemente buena para más de 1 millón de personas; y cuando veo este tipo de información me queda la gran interrogante de que nuestros funcionarios no tienen una sola idea del clima, medio ambiente y demás. Lamento que las futuras generaciones de los hondureños verán cómo el preciado líquido jamás se colectará de forma inteligente, mientras otros sacarán provecho y comenzarán a rentabilizar mediante la venta a futuros precios en Wall Street. Me queda claro que visión de país no hay y no existe, y tampoco les interesa, acá es que cada quien vea cómo sale adelante, eso nos viene tocando a cada hondureño.