El diputado-vicepresidente del Congreso Nacional por el Partido Democracia Cristiana de Honduras (PDCH), Felícito Ávila, reflexionó que no es lo mismo competir en política con “sacos de dinero” que a “pura lengua y zapato”.
“No es lo mismo llevar cosas que no se saben de dónde salen y llegar nosotros como partidos pequeños a decir: sí, fíjese, hay que cambiar el sistema de educación y salud”.
“Ese mensaje nuestro, la gente no quiere eso, la gente quiere aquello que le están llevando en las bolsas, por eso digo que no llega al poder el que debe, sino el que puede tener acceso a todo este tipo de situaciones”, justificó Ávila.
Para el también exdirigente sindical, en Honduras se compite en política de una manera diferenciada entre partidos pequeños y grandes.
“Porque nosotros somos un partido que, en efecto no hemos crecido por razones muy lógicas, ya que somos un partido doctrinario y no de oferta, como son los partidos tradicionales”, argumentó.
También, rechazó esas imputaciones de que el PDCH se pliega a las pretensiones del oficialismo y a otros institutos políticos de oposición, ya que siempre en su agrupación política prima los intereses de Honduras. (JS)