Uno de los partidos decisivos de los torneos de fútbol en Honduras, ofrece un verdadero show desde hace muchos años con la participación de los espectadores en las gradas, pero esta vez, todo ese colorido estuvo ausente. En el estadio de la capital hondureña este jueves entre Olimpia y Marathón, además de jugadores, cuerpos técnicos, árbitros y directivos, solo pudieron estar policías, Cruz Roja, uno que otro periodista, camarógrafos y fotógrafos.
La pandemia de coronavirus obligó a las autoridades del fútbol de Honduras y Sinager a no permitir en ningún partido del actual torneo Apertura, incluyendo el juego de final de ida hoy, la no presencia de aficionados.
Impensable y atípico que las gradas estuvieran vacías hoy en donde los protagonistas, sin duda alguna extrañaron el apoyo de sus parciales. MARTOX

La cúpula del Olimpia, encabezada por el presidente albo, Rafael Villeda en el palco del Nacional.

Nadie en la historia del fútbol hondureño se hubiese imaginado una final con las gradas vacías.

Los barristas del Olimpia se la ingeniaron en las afueras del estadio para apoyar al equipo de sus amores.

Cualquiera confundiría a los suplentes de Olimpia con hinchas en el sector de silla.