Por: Mario Hernán Ramírez
Presidente vitalicio Consejo Hondureño de la Cultura Juan Ramón Molina
En el curso del año que está por finalizar hemos realizado una modesta labor de reconocimiento a legítimos valores hondureños que han sobresalido en el saber humano en sus diferentes áreas. Por ejemplo, hablamos de sor María Rosa, Matilde Medina de Izaguirre e Isabel Salgado (Q.D.D.G.); destacamos también la presencia de Ricardo Agurcia, Walter López Reyes, Ángel Darío Banegas, Johnny McDonald, asimismo el trabajo silencioso del gran Roger Gutiérrez, habiendo incluido en nuestros artículos los centenarios de dos hondureños célebres como fueron Raúl Lanza Valeriano 13 de julio y Eliseo Pérez Cadalso el 22 de noviembre, ambos nacidos en 1920.
Hoy traemos a nuestro espacio dominical la presencia de otro genio del arte como es el gran Bey Avendaño, quien desde hace cerca de cinco décadas aproximadamente, o sea que comenzó siendo prácticamente un niño su labor intelectual, laborando en periódicos, revistas, televisión y en las últimas dos décadas destacándose como un gran animador musical en la estación oficial Radio Honduras.
Antes de continuar refiriéndonos a este compatriota irrepetible, haremos un poco de historia relacionada con el alfa y omega del mismo, remontándonos a hace más de una centuria cuando en la vieja Europa, de acuerdo a la enciclopedia Wikipedia aparecen las primeras caricaturas en países como Italia y Francia para arrancar así con una de las tareas más nobles y significativas conque el hombre retrata su propio talento.
Por ejemplo, hace aproximadamente cien años, a la caricatura se le dio vida y es el genio de Walt Disney quien impresiona a la humanidad con sus dibujos animados a través del cine y posteriormente en vivo con la creación de Disneylandia, continuando con la televisión y demás creaciones de la tecnología moderna.
Pero, penetremos a los orígenes de este maravilloso arte, descubierto como dejamos señalado líneas arriba en la vieja Europa, de la siguiente manera:
“Émile Cohl sorprendió al mundo el 17 de agosto de 1908, con la primera caricatura totalmente animada del mundo, “Fantasmagorie”. Auspiciada por la compañía Gaumont en París, 700 imágenes con dibujos sencillos cambiaron el curso de la historieta”.
“Una caricatura (del italiano caricare: cargar, exagerar) es un retrato que exagera o distorsiona la apariencia física de una o varias personas. Es en ocasiones un retrato de la sociedad reconocible, para crear un parecido fácilmente identificable y, generalmente, humorístico. También puede tratarse de alegorías”.
“La caricatura tiene como finalidad incitar cambios políticos y sociales ya que bajo la figura cómica se suele decir muchas verdades”.
“Por lo general transmite un mensaje que es explícito y otro que es implícito. Las caricaturas son una forma de expresión visual, y es una manera de generar un pensamiento, ya sea critico o divertido”.
“La importancia de dicha crítica no solo es por el tipo de dibujo ni la calidad del mismo. …Es una crítica ya que da una opinión personal actual, criticando la sociedad del momento sin meterse con nadie, es muy importante porque es una crítica mezclada con humor”.
Regresemos a nuestra Honduras y recojamos un poco de historia en torno a los valores que han participado en este apasionante episodio de nuestra cultura, por lo menos desde a comienzos del pasado siglo.
De acuerdo con los inicios de la caricatura en Honduras se remontan a la segunda y tercera década del siglo XX, con la investigación “La caricatura en la historia e historia de la caricatura, una aproximación a ambos aportes” de Fredy Macías, historiador de profesión y caricaturista de formación y vocación.
“Nace a inicios del siglo veinte, igual que en Europa, con el surgimiento de los periódicos. También ese es el lugar donde los caricaturistas iniciaron y hablo de Tito Monterroso, Salomón Ferrufino, Miguel Ángel Montoya, Hermes Anduray, entre otros, explica Macías”.
“Su presentación, realizada en el marco del IV Encuentro de Historiadores “Marcos Carías Zapata”, fue un recorrido cronológico por las obras de los hombres que han opinado sobre Honduras de una forma única: con sus dibujos”.
Empero, a la pequeña lista del ilustre señor Macías, nosotros podemos agregar los nombres de Ramón Moncada (Moncadal) y Salvador Lara que firmaba si mal no recuerdo con el seudónimo “Neco” y otros que lamentablemente se nos escapan; actualmente sobresalen en este escenario artístico, hombres como Ángel Darío Banegas, Allan y Johnny McDonald, Roberto Ruiz y Napoleón Ham, sin descuidar por supuesto las geniales obras de Ramón Villeda Bermúdez (RAVIBER), Roberto William (ROWI), Douglas Montes de Oca (DOUMONT) y Rodolfo Deras.
Posiblemente en próxima entrega a través de este mismo medio hablaremos mucho más del genial Bey Avendaño, pues el espacio se terminó y hay mucho más que definir sobre la obra inconmensurable de aproximadamente cincuenta años de este hondureño genial, actualmente con elevadas funciones de su arte en LA TRIBUNA y en el teleperiódico Abriendo Brecha.