Por: David Salomón Amador
22 años después, nuestro país recibió el embate de dos huracanes en menos de un mes. Creo que jamás en nuestra historia habíamos pasado por estas circunstancias, y desafortunadamente el Valle de Sula es uno de los muchos lugares que se han visto afectados.
Sumado al covid-19, el efecto de nuestra economía es un retroceso no menos de 30 años, y si a eso le sumamos la actual administración con sus desplantes, su ineficiencia y su desidia ante lo que requiere el pueblo de Honduras, no sé qué más podríamos esperar en el 2021. Escuchar que deben cancelarse las elecciones no es una voz, sino que parece ser una opinión orquestada para el continuismo. El expresidente Carlos Flores después del Mitch ni un ápice se oyó en su vocabulario a este respecto, y ningún colaborar emitió tales aseveraciones, lo cierto es que si esas voces continúan en el 2021, lo que más puedo asumir es que hay algo sumamente delicado que obligue a la actual administración a querer permanecer en el poder, no importándole una vez más la democracia. 8 años llevamos de un país hundido, un país que en vez de crecer tiene los más altos niveles de pobreza y desigualdad de Latinoamérica, no me atrevo a compararlo a nivel mundial, porque nuestro lugar estaría a la par de países africanos; pero al final estamos rodeados de políticos, cuya única ambición es llenar sus bolsas de dinero; y lo digo a nivel general, claramente el país desde el 2006 viene teniendo serios problemas en la administración general del Estado, unos queriendo imponer ideas dizque socialistas. En Honduras jamás ha existido el socialismo, es una completa falsedad, y llevamos casi 12 años con los que dicen llamarse conservadores, y hoy considerando la evaluación de la Cuenta del Milenio, Honduras desde el 2009 no ha podido tener acceso a esos fondos, cuyo principal indicador para no acceder a ellos es inseguridad jurídica y corrupción, así de simple, y a las voces que han comenzado a decir que debe prolongarse el tiempo de la actual administración, lo único que podría decirles es que cuando un gobierno ejerce un control autoritario y desea permanecer en el poder es con el único objetivo de obtener más dinero para continuar ejerciendo el mando, y lo que nos esperaría es la miseria. Podría comenzar a hacer descripciones de países, cuyos gobernantes han decidido permanecer en el poder, cómo sus países se han empobrecido de forma drástica y no solo eso, la violencia es el principal indicador de ello; por allí leí algo que dice, que se le debería dar gracias a la actual administración por la disminución de la violencia, no sé si la persona que lo dijo tiene demencia senil, o simplemente es un vasallo para no poder ver los noticiarios nacionales, las páginas de los periódicos, donde cada día aparecen informaciones acerca del fallecimiento de personas a causa de la violencia; con ello lo que me dicta una vez más es que el sectarismo político ha vuelto ciegos a algunos. La solución a los problemas de un país como Honduras, es tener de gobernantes a personas como lo fueron el ingeniero Carlos Flores y el licenciado Ricardo Maduro, personas que en primer lugar venían de la empresa privada y que han podido sacar adelante sus negocios, y eso les dio la experiencia para poder ejercer de forma eficiente la administración pública. Ojalá los hondureños entendiéramos eso, que alguien que ha sido político toda la vida, su única visión es querer permanecer como sea en el poder, porque sabe que fuera de ese ámbito no vale nada, trabajar en la empresa privada nos lleva a cumplir metas y objetivos, y por ende hay que hacerlo de la manera más eficiente y profesional posible, por eso al inicio le dan 60 días de prueba, para poder determinar si la persona cumple o no cumple con el trabajo asignado; pero llevamos 12 años con el mismo partido político que desea permanecer gobernando, con la falacia de que si llegan otros al poder nos convertiremos en Venezuela; lo repito, no tenemos ni un ápice de tener un país como Venezuela porque ya lo somos, el nivel de pobreza y la indigencia es superior al 65%, y seguramente crecerá como consecuencia del paso de los dos huracanes. Ojalá pudiéramos efectuar las elecciones y que no hubiera, mediante el sistema identifícate, un fraude que pueda ocurrir; Honduras necesita paz, trabajo, decencia, salud y educación. Necesitamos ser mejores, tenemos un país para serlo, tenemos habitantes para serlo.