¿PARA qué quieren que salga gente a votar si no hay competencia? 27 partidos de la oposición no van a concurrir a esa otra elección amañada. Aparte de unos dos opositores, enchufados al oficialismo para legitimar el montaje, que ingenuamente piensan que Nicolás va dejar el poder si es derrotado, nadie apuesta a que la función del domingo sea una elección limpia. Con la elección de la pasada Asamblea Nacional Constituyente que sirve de monigote a la autocracia, Nicolás metió capote. Las maquinitas mentirosas que cuentan votos en el tribunal electoral le dieron un triunfo contundente. Ah, eso es. En aquella ocasión las cámaras y los videos transmitidos captaron salones vacíos de votantes en las mesas electorales. Ello no impidió que al siguiente día, –después que el obediente tribunal ofreció la cifra oficial del resultado– la autocracia cantara victoria. Acto seguido los incentivados generales en foto de conjunto se cuadraron.
El pelotón entero de generales –que maneja el ingreso de la comercialización de los recursos estratégicos del país– compareció anunciando al mundo que no entregaban el poder ni que los mataran. Leales a su comandante en jefe. Desde que falló la intentona de los halcones de tumbar al Nicolás, el autoproclamado gobernante reconocido por el Grupo de Lima, se ha ido debilitando. Los indignados, por mala que esté la situación y por peor que sea todos los días, no volvieron a salir a las calles a protestar. Los venezolanos resignados aceptaron como fatalidad inevitable que el gobierno no se va. Así que Nicolás monta diálogos simulados con opositores que gustan de platicar con él, a cambio de ninguna concesión que beneficie al pueblo. Solo para mantener divagada la opinión pública internacional que dialogando, largo y tendido, se van a entender. Aunque sea patarata y nunca se entiendan. Así que esta vez –no para efecto de la opinión pública interna sino para exportar las fotos– quieren ver más gente votando. “El que no vota, no come. Para el que no vote, no hay comida. El que no vote, no come, se le aplica una cuarentena ahí sin comer”. Lo anterior fue advertencia de Diosdado Cabello, en su programa “Con el Mazo Dando”. El presidente de la Asamblea Nacional Constituyente oficialista no bromea. Si no salen las huestes oficialistas a votar no hay raciones durante la cuarentena. Nicolás recurrió a otra táctica. Regala premios.
Premios a las primeras 100 comunidades que tengan el mayor porcentaje de participación. “Las comunidades –anunció– tendrán “un premio directo”. “El jefe de las UBCH en la comunidad será el encargado de informar cuál es el bien que necesita el sector”. “La comunidad nos dirá: necesitamos tal cosa y el comando de campaña se mueve y resuelve, compadre”. No dijeron a cuál tesoro le van a caer para dar estos premios. Si no hay para el día a día –el sistema económico colapsó desde antes que azotara el coronavirus– menos encontrar recursos para bonitos. Quizás recurriendo a la venta de lingotes de oro que todavía almacenan. “El chavismo tiene desplegados por todo el país a organizaciones estructurales que desempeñan distintas tareas en las comunidades y que pueden ir desde la movilización de militancia hasta la vigilancia en la distribución de alimentos subsidiados y entregados por el gobierno”. Así que “no come el que no vote”. Vaya ironía, si ya ratos los están matando de hambre. Vayan o no vayan a votar de todas maneras no comen.