Prisión preventiva contra 14 “chakales” por traficar personas

Un auto de formal procesamiento y prisión preventiva se dictó en contra de 14 supuestos integrantes de una de las redes transnacionales más grandes de tráfico ilícito de personas que opera en Honduras, capturados durante la Operación Chakal.

La medida fue decretada por un juez de Letras Penal con jurisdicción nacional, tras una kilométrica audiencia inicial que finalizó en horas de la noche del miércoles y que se realizó vía Zoom.

Asimismo, a petición de los fiscales de la Unidad Contra la Trata, Explotación Sexual Comercial y Tráfico de Personas (UTESCTP) del Ministerio Público (MP), por contar con prueba insuficiente para continuar con la acusación, se solicitó que se les dictara un sobreseimiento provisional a dos de los acusados.

Con dicha medida fueron favorecidos Hugo Ramón Posas Andino (30), subinspector de Policía Nacional asignado a Cortés; y Federico Leonardo Logan López (46), clase III de la Policía Nacional asignado a la posta policial de Tulián, en Omoa, Cortés.

El juez ordenó su inmediata libertad para que pudieran salir hoy jueves del módulo especial donde se mantiene recluidos a policías y militares al interior de la Penitenciaría Nacional, en la aldea de Támara, en el Distrito Central.

El subinspector de Policía Nacional, Hugo Ramón Posas; y el clase III, Federico Leonardo Logan, quedaron libres.

SEGUIRÁN TRAS LAS REJAS

Los que continuarán con la medida de prisión preventiva son tres miembros activos de la Policía Nacional, quienes seguirán recluidos en el módulo para policías y militares, en la cárcel de Támara.

Los uniformados en mención son Edwin Euceda Barahona, comisario de la Policía Nacional, capturado en Tocoa, Colón; Juan Alberto Morazán Suarez, clase I de la Policía Nacional, capturado en Tegucigalpa; y Diandra María de Zelaya, agente de policía, capturada en Tegucigalpa y que permanecerá presa en la Penitenciaría Nacional Femenina de Adaptación Social (PNFAS), ubicada en la aldea de Támara.

Asimismo, seguirán tras las rejas en el Centro Penal de Siria, en El Porvenir, Francisco Morazán, Gustavo Adolfo Cárdenas, señalado por la Fiscalía por ser el cabecilla de la red, y su sobrino, Luis Fernando Velásquez Sagastizado, capturado en Nacaome.

De igual manera, estarán presos José Antonio Marcia Estrada, capturado en El Guasaule, Choluteca; Kendy Rodiney Estrada Pastrana, aprehendido en Guasaule, Choluteca; y Jimi Josué Hernández, arrestado en Puerto Cortés.

Otros de los acusados que deberán permanecer en la cárcel son Roger Eduardo Palma Pérez, capturado en San Pedro Sula; Carlos Alberto Cruz Martínez, arrestado en Olancho; José Jonatán Santos, aprehendido en Nacaome; Elmer Yamil López, capturado en Nacaome; Óscar Armando Andrade Espinal y Elder Mauricio Peña Lara, ambos capturados en Comayagüela.

El comisario Juan Leonardo Romero García es el último capturado de este caso, tiene detención judicial y el lunes va a audiencia inicial.

DETENCIÓN JUDICIAL

En este caso, se registró la captura del comisario Juan Leonardo Romero García, acusado por los delitos de tráfico ilícito de personas y asociación para delinquir, como parte de las acciones penales interpuestas en la Operación Chakal.

Un juez con jurisdicción nacional dictó la medida de detención judicial y dejó programada la audiencia inicial para que se desarrolle el próximo lunes 7 de diciembre.

Paralelo a los allanamientos y capturas, en la Operación Chakal, a través de la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (Fescco) y la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), se aseguraron 29 bienes de origen ilícito, entre ellos 10 bienes inmuebles.

También se aseguró una sociedad mercantil y 18 vehículos, en el marco de una acción sin precedentes, contra una de las estructuras criminal más grandes dedicada al tráfico ilícito de personas en Honduras.

De acuerdo a lo plasmado en el requerimiento fiscal, desde hace más de un año se dieron inicio a las investigaciones contra esta red, en donde se detalló que hondureños, nicaragüenses, cubanos, hindúes y africanos en general, estaban siendo llevados hasta Estados Unidos.

Para llegar a la nación del norte, los extranjeros pagaban a los traficantes fuertes cantidades de dinero, que van desde los 8,000 hasta los 12 mil dólares por persona.

Otro dato importante en las pesquisas fue descubrir cómo se confiaba en este grupo delictivo para llevar muchos menores de edad hondureños, sin importar el riesgo que esto representa. (XM)

Al igual que el supuesto líder, 13 encausados, más entre ellos, tres policías, continuarán con la medida de prisión preventiva.