Taiwán no puede faltar en la lucha contra el cibercrimen

Por: Huang Ming-chao
Comisionado del Buró de Investigación Criminal Agencia Nacional de Policía Ministerio del Interior

Sin seguridad informática no hay seguridad nacional.

La COVID-19 que está azotando al mundo ha provocado una pandemia mundial. Taiwán que cuenta con la experiencia de enfrentarse al SARS en 2003, ante la COVID-19 tomó medidas preventivas, y gracias a la rápida respuesta del gobierno y la activa cooperación de los ciudadanos se logró controlar la epidemia satisfactoriamente.

Mientras que el “mundo físico” está luchando contra la COVID-19, el “mundo digital” también se ha visto afectado y se enfrenta a una gran amenaza. El informe “Cyber Attack Trends: 2020 Mid-Year Report”, publicado en agosto de 2020 por la prestigiosa compañía de seguridad informática Check Point indica que en febrero se producían semanalmente menos de 5,000 ataques de malware y de suplantación de identidad relacionados con el nuevo coronavirus a nivel mundial, sin embargo, a finales de abril esta cifra se disparó hasta más de 200,000 ataques en una sola semana.

La COVID-19 ha afectado gravemente la seguridad de los ciudadanos, los ciberataques provocan que la seguridad nacional, las actividades empresariales, la seguridad de los datos personales de los ciudadanos y la propiedad individual sufran grandes daños y pérdidas. Para lidiar con los ataques y desafíos cibernéticos, Taiwán promueve activamente varias políticas bajo el lema “Sin seguridad informática no hay seguridad nacional”, para aumentar la capacidad de formación de talentos en seguridad informática.

El cibercrimen no entiende de fronteras

La divulgación de pornografía infantil es el enemigo público de todo el mundo; el infringimiento de los derechos de propiedad intelectual y el robo de secretos comerciales también son puntos importantes a los que todos los países se enfrentan. Los correos electrónicos fraudulentos y el virus de la extorsión han provocado fuertes pérdidas en las finanzas de las empresas a nivel mundial.

El Internet se extiende por todo el mundo, por lo que cualquier persona que lo utilice puede acceder a todos los dispositivos que estén conectados a la red en cualquier parte del mundo. Las organizaciones criminales se aprovechan del anonimato y la libertad del Internet para cometer crímenes sin ser detectados.

La policía de Taiwán dispone de una unidad dedicada a la investigación criminal tecnológica con personal especializado en la investigación del cibercrimen. Por otro lado, estableció un laboratorio forense digital que cumple con los estándares internacionales de ISO 17025. Puesto que el cibercrimen no conoce fronteras, Taiwán desea poder cooperar mancomunadamente con la comunidad internacional para hacerle frente.

Compartir inteligencia con Taiwán es necesario

El Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, el Buró Federal de Investigaciones y el Departamento de Defensa de los Estados Unidos publicaron en agosto de 2020 el informe de análisis de malware, en el que se indica que alguna organización cibercriminal a nivel nacional ha estado utilizando una mutación de TAIDOOR, un malware de 2008, para llevar a cabo sus ataques.

En un pasado reciente, instituciones del gobierno y empresas de Taiwán sufrieron estos ataques. Trend Micro publicó un informe en 2012 sobre este malware en el que afirmaba que todos los afectados por sus ataques se encontraban en Taiwán y que la mayoría de ellos eran organizaciones gubernamentales. El sector público de Taiwán sufre ataques cibernéticos con mucha frecuencia: cada mes sufre entre 20 y 40 millones de ataques provenientes del extranjero.

Taiwán, al ser el primero en recibir dichos ciberataques a nivel nacional, puede detectar y compartir el origen, los métodos y malware utilizados mediante la transmisión de inteligencia. Esto permite que los demás países se preparen para tales ataques con antelación y se establezca un mecanismo de defensa colectiva que sirve de herramienta común en la lucha contra el cibercrimen a nivel nacional. Los cibercriminales establecen puntos de interrupción mediante el uso de servidores de mando y control para evitar ser detectados, por lo que solo mediante la cooperación internacional se puede reunir al completo las pistas del ataque.

Taiwán puede ayudar en la lucha

En junio de 2016 sucedió una ciber instrucción nunca vista en un cajero automático de Taiwán. En dicho ataque se retiraron de forma ilegal 83.27 millones de dólares taiwaneses del banco First Bank. La policía en una semana no solo recuperó 77.48 millones de dólares taiwaneses, sino que también arrestó a 3 cómplices, nunca antes detenidos de la organización cibercriminal detrás del ataque: Peregudovs Andrejs, de nacionalidad lituana; Colibaba Mihail, de nacionalidad rumana y Niklae Penkov, de nacionalidad moldava. Este hecho atrajo la atención de la comunidad internacional.

La cooperación internacional es necesaria para luchar contra el cibercrimen. Taiwán requiere la cooperación de todos los países y está dispuesto a ayudar y compartir con todo el mundo su experiencia para hacer del Internet mundial un lugar más seguro y sin fronteras. Por todas estas acciones es necesario apoyar la participación de Taiwán como observador en la reunión anual de la Asamblea General de la Interpol y en otras reuniones, internacionales.