Pekín.- La repercusión internacional del triunfo del demócrata Joe Biden en las elecciones presidenciales en EE. UU. se refleja en las numerosas reacciones a su victoria, entre las que destacan en las últimas horas la posición de Irán, que espera un cambio «en las políticas destructivas», o también el silencio de China y Rusia.
«Esperamos ver un cambio en las políticas destructivas de EE. UU. y un retorno a la ley, los compromisos internacionales y el respeto a las naciones», escribió en su cuenta oficial de Twitter el primer vicepresidente, Eshaq Yahanguirí, quien agregó que llegó «el fin de la era de Trump y de su equipo beligerante», cuyas políticas se basaron en «la violación de los tratados internacionales, las sanciones económicas e inhumanas contra la nación de Irán y el apoyo al terrorismo».
El Kremlin de momento no ha felicitado al presidente electo de Estados Unidos y probablemente esperará hasta la certificación oficial de los resultados electorales.
«Vamos a trabajar con el jefe del Estado que elija el pueblo estadounidense», dijo en vísperas de las elecciones en EE. UU. el presidente ruso, Vladímir Putin.
China ha seguido en silencio el proceso electoral en Estados Unidos, país con el que los lazos se han deteriorado durante los cuatro años de presidencia de Donald Trump. Ahora, con Joe Biden de camino a la Casa Blanca, en Pekín se espera una actitud menos belicosa pero sin grandes cambios de rumbo.
Pese a que el vicepresidente de EE. UU., Mike Pence, acusó a Biden de ser “la animadora de la China comunista” y de querer que “la economía vuelva a rendirse a China”, el candidato demócrata ha sido duro con Pekín en su campaña: llamó “matón” al presidente chino, Xi Jinping, y prometió “presionar, aislar y castigar” al gigante asiático. (EFE).