
En caso de que Joe Biden llegue a los 270 votos necesarios para ganar la presidencia de los Estados Unidos, el presidente Trump está tomando una serie de pasos tratando de cuestionar los números de votos que ha venido obteniendo el candidato demócrata, que estuvo 36 años en el senado y ocho años que ocupó el cargo de vicepresidente de la nación, del 20 de enero del 2009 al 20 de enero del 2017.
Una serie de abogados están trabajando para Donald Trump buscando evidencias que sirvan de base para los cuestionamientos del candidato republicano, que quiere usar los tribunales federales y después a la Corte Suprema de Justicia, para que fallen si Joe Biden ha ganado legalmente el derecho de despachar desde la oficina oval de la casa de gobierno.
Mientras las incógnitas que han surgido en caso de que Biden sea aprobado legítimamente, no vemos a Donald Trump retirándose de la vida pública. No tenemos la menor duda de que seguramente veremos a un expresidente que en vez de aceptar la derrota caballerosamente más bien haría todo lo posible para impedir que Joe Biden haga un buen gobierno, pues todo apunta a que los republicanos mantendrán su mayoría en el senado de los Estados Unidos, mientras que los demócratas retendrían su mayoría en la cámara de representantes.
Pero bien puede suceder que el caso de quien ganó las elecciones nacionales vaya a dar a la Corte Suprema de Justicia, donde el presidente Trump espera salir bien parado con el fallo que ellos emitan. En caso de que la incertidumbre siga envolviéndonos a todos, pues esta nación está totalmente dividida y falle lo que falle el máximo tribunal será mal recibida por una mitad y aplaudida por el otro 50%. Mientras la política ocupa nuestra atención, no dejemos por fuera el señalar que el coronavirus sigue haciendo de la suya, en lo que aumenta en los Estados Unidos el número de contaminados y la cifra de personas que perdieron la vida debido al Covid-19.
También hay temor de que comiencen a llevarse a cabo actos de violencia perpetrados en diferentes regiones de la nación por grupos radicales, si los fallos de los tribunales no están de acuerdo con lo que ellos quisieran