La seguridad y ciberseguridad del futuro

Jorge Maradiaga

Las tensiones globales que se han generado por cuenta de la emergencia sanitaria internacional y la revelación de nuevos actores en la carrera geopolítica para concretar una vacuna que permita inmunizar a la población mundial, establece los inéditos “normales” emergentes de la dinámica social, económica, tecnológica y política que cambia la aparente calma que se tenía antes del mes de marzo del 2020.

Este escenario asimétrico e inestable plantea desafíos emergentes y novedosos que confunden y retan los mejores pronósticos de los analistas internacionales sobre lo que puede suceder en los próximos años. Mientras el virus continúe sin un mecanismo de contención efectivo, habrá muchos espacios para mantener la desinformación, los inciertos, los miedos y la manipulación de la información en las relaciones sociales, con impactos inesperados y no previstos en los demás sectores de sociedad (Interpol, 2020).

Así las cosas, establecer un marco de trabajo para ilustrar un pronóstico acerca de la seguridad/ciberseguridad para el 2021 resulta una apuesta compleja y ambigua, que más que tratar de acertar en un blanco en movimiento, busca identificar algunos patrones y tendencias que marcan la diferencia en el escenario actual, sin perjuicio de su actualización posterior, dada la volatilidad de las condiciones y los cambios que se van a suscitar en el desarrollo de los próximos 365 días.

La ciberseguridad (seguridad informática) hace parte de la seguridad de la información. La ciberseguridad, se ocupa de la protección de los activos digitales, desde las redes al hardware y la información que es procesada, almacenada o transportada a través de los sistemas de información interconectados.
La ciberseguridad se distingue de la seguridad de la información porque incluye tecnologías o prácticas ofensivas para atacar a sus adversarios, en cambio, el término seguridad de la información solo debe ser usado para aspectos defensivos.

Indiscutiblemente, la ciberseguridad es una de las preocupaciones más importantes que tienen muchos gestores de empresas ya que el robo de datos de una empresa puede suponer un gran trastorno en la gestión diaria de la misma, además de un importante desembolso económico para poder volver a recuperarlos.
La seguridad/ciberseguridad como conceptos complementarios y convergentes en la actualidad, plantean desafíos para los profesionales de seguridad y control tradicionales, como quiera rompen con la acostumbrada lectura técnica de los mismos, habida cuenta que el valor de la información se configura cada vez más como ese elemento fundamental que atraviesa la estrategia de las organizaciones, lo cual motiva una transición de habilidades y capacidades basadas en la protección de los datos, ahora centradas en las personas y el tratamiento de la información.

Para abordar la presente temática, se han consultado diversas fuentes de información especializadas, documentos elaborados por centros de pensamiento, artículos científicos, comentarios de expertos en el tema y sobremanera una visualización de líneas de acción, con el propósito de que haya reflexiones sustantivas fundamentalmente constructivas.

La ciberseguridad es una de las preocupaciones más importantes que tienen muchos gestores de empresas ya que el robo de datos de una empresa puede suponer un gran trastorno en la gestión diaria de la misma, además de un importante desembolso económico para poder volver a recuperarlos.
Los hechos evidencian que la tecnología ha traído al accionar humano, a los trabajos, a las empresas, múltiples ventajas, pero también amenazas. Una de las amenazas más palpables es la que se refiere a la seguridad de los sistemas informáticos que se utilizan todos los días o con los que se trabaja. Los riesgos que hasta hace unos años solo eran visibles en la ficción, ya han llegado a la realidad cotidiana y las empresas sufren amenazas casi diarias de robo de información con la que trafican o chantajean.

Las primeras amenazas a la seguridad de los sistemas digitales las encontramos a través de programas maliciosos, malware, programas espía, spyware, virus informáticos, gusanos o troyanos que pueden acceder a las cuentas de correo o a las estructuras informáticas de la empresa.

Otras amenazas pueden llegar a través de sistemas mal programados que pueden ser utilizados por los piratas informáticos para acceder a los sistemas, en teoría, blindados de una entidad. Estos sistemas mal diseñados pueden facilitar puertas de entrada a elementos digitales no deseados. No hay que olvidar a los intrusos que, desde fuera de la organización, puedan llegar a entrar en los sistemas, sin contar con autorización previa, y que puedan hacerse con los datos o con los programas propios de trabajo de una organización en concreto.
En esencia, podemos afirmar que hoy en día la ciberseguridad es una de las preocupaciones más importantes que tienen muchos gestores de empresas ya que el robo de datos de una empresa puede suponer un gran trastorno en la gestión diaria de la misma, además de un importante desembolso económico para poder volver a recuperarlos.

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