El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró con un alza del 2.3 por ciento, hasta 37.66 dólares el barril, en medio de una jornada electoral en Estados Unidos generalmente positiva para los mercados, que dejaron a un lado los temores por la nueva ola de COVID-19 y su impacto sobre la demanda.
El precio del crudo de referencia estadounidense cerró una sesión de ganancias en la que los votantes continuarán acudiendo a las urnas durante varias horas más a lo largo de todo el país y los resultados previsiblemente comenzarán a darse por la noche, con el candidato demócrata Joe Biden aventajado en las encuestas frente al actual mandatario Donald Trump.
«El mercado estará alerta hasta la noche y esperamos un pequeño ‘rally’ de alivio si hay un resultado claro mañana. Pero estén avisados de las presiones bajistas que vengan después, cuando el foco vuelva a la COVID-19», dijo en una nota el analista Bjornar Tonhaugen, de la firma Rystad Energy.
De acuerdo con esta firma de análisis, si gana las elecciones Biden, eso beneficiaría a la demanda en 2021, mientras que si Trump renueva mandato, al ser conservador y defensor de los combustibles fósiles, se daría «el resultado inmediato más alcista para el petróleo». (EFE)