El siquiátra Mario Aguilar, reveló el domingo que un 30 por ciento de la población hondureña padece algún tipo de trastorno mental, como producto de la pandemia del COVID-19 que llegó al país en marzo anterior.
Aguilar sostuvo que entre dos y tres personas de cada diez que asisten a consulta lo hacen por padecer alguna dolencia de esa naturaleza que afecta su área familiar, laboral y deterioran su calidad de vida.
La estimación se desprende de la recopilación de datos de toda la atención brindada desde el 15 de marzo, que es cuando empieza el confinamiento hasta septiembre.
“Nos encontramos bastante sorprendidos que el 30 por ciento de la gente que fue recibida en emergencia en la modalidad de consulta externa es por estresores principales relacionados con el COVID-19”, agregó.
Los problemas son generados por el temor a ser contagiados por el coronavirus o porque algún familiar ha resultado afectado o fallecido a causa de la enfermedad, al igual que por las dificultades económicas generadas por la misma situación.
“Incluso, algunos padres de familia presentan depresión por no poder dar facilidades a sus hijos para que se conecten a la web a fin de participar en las clases virtuales”, agregó este sábado que se celebra el «Día de la salud mental».
En el hospital siquiátrico Mario Mendoza, los trastornos mentales que se atienden en primer lugar están los casos depresivos, ansiedad generalizada, pánico y estrés post traumático, entre otros.
“Debido a la implementación de las medidas de Sinager para contener el contagio del COVID-19, como las restricciones en la circulación del transporte, impidió la afluencia de más pacientes al hospital y eso lejos de alegrarnos más bien nos preocupa”, agregó.