Las ZEDE. La tempestad se avecina

José María Díaz Castellanos

Aún con la pandemia, el escándalo de los hospitales móviles, ¿dónde está el dinero?, el gobierno decidió continuar con algo que nunca debió iniciar: las ZEDE.
Ha sido un largo camino que comenzamos en 1821. Poco a poco nuestro territorio fue tomando forma, así: 1. La imposición de un rey mosco en La Mosquitia por parte de los británicos. Los ingleses querían explotar la caoba que se estaba agotando en Belice. 2. El fusilamiento de William Walker en Trujillo, un 12 de septiembre de 1860, después de intentar conquistar México y Nicaragua, según resolución del presidente José Santos Guardiola. 3. El Tratado Wyke Cruz, donde el gobierno británico reconoció como hondureñas las Islas de la Bahía (1861). 4. El laudo arbitral de 1906 con el presidente Manuel Bonilla. 5. La prohibición de los 40 kilómetros a los extranjeros de tener tierras en nuestras fronteras. 6. La mediación del Dr. José Luis Bustamante y Rivero con El Salvador. 8. La sentencia en USA para definir la frontera con Guatemala.

Según J. E. Mejía en su artículo “Concesiones”, publicado en Diario LA TRIBUNA, fue Manuel Bonilla quien trajo a Honduras a Samuel Samuray, con el objeto de explotar el banano. Estas concesiones fue una piedra en el zapato hasta que el gobierno de Juan Alberto Melgar Castro las derogó totalmente. Agregó que, según algunos historiadores, se considera a Manuel Bonilla fundador del Partido Nacional. Recordemos la frase de Samuray: “En Honduras una mula vale más que un diputado”.

Esto de las ciudades modelo lo comenzó el gobierno de don “Pepe” Lobo. Este presidente ofreció empleo para tres millones de personas (LA TRIBUNA 18 de enero del 2011).
Debo reconocer que el gobierno de la República está haciendo un gran esfuerzo por desarrollar Honduras con el Canal Seco, el aeropuerto de Palmerola, la industria de la maquila y otros viables, no así las ciudades modelo que, aunque se pretenda generar empleo, lesionan el concepto de “soberanía” y donde el hondureño propietario de su tierra pasa a ser empleado del inversionista extranjero.

Otros proyectos para atraer inversión han fracasado: El Ferrocarril Nacional, la refinería de Puerto Castilla, la ciudad aeropuerto, proyecto del grupo Terra.
El abogado Rigoberto Chang Castillo, siendo ministro de Gobernación, las defendía: “El territorio será administrado por un hondureño con un régimen especial de leyes. Las ciudades modelo son un ejemplo de desarrollo en China e Inglaterra, donde han tenido gran éxito estos modelos”. (LA TRIBUNA 14 de enero del 2011). Esto me recuerda el fracaso de la unión de Centroamérica, cuando pretendimos formar una República Federal tomando el modelo norteamericano, incluso el juicio por jurados. Esto fracasó porque no era nuestra idiosincrasia, al final, la federación se disolvió teniendo entonces, 5 parcelas, 5 presidentes, 5 constituciones, 5 pabellones nacionales, 5 ejércitos, cada uno defendiendo su territorio, y 5 gritos: somos independientes.

Hoy se ha generado un conflicto en Roatán. Los inversionistas que se hacen llamar Roatán Próspera, andan ofreciendo dinero para pagar las tierras que la Constitución les prohíbe adquirir, aunque el argumento de ellos es que esto ya está legalizado con la reforma constitucional hondureña, y la emisión de la Ley de las Zonas de Empleo y Desarrollo. Además, los recursos de inconstitucionalidad no han prosperado, y los magistrados que declararon inconstitucionales las RED, ya fueron despedidos en el 2012.
Mi consejo al gobierno: sigamos trabajando con las maquilas, el Canal Seco, con el turismo, pero deroguen las ZEDE.

Diario el Heraldo del domingo 4 de octubre anuncia: “Maquila textil ocupa 74% de empleos”. El mismo día diario LA TRIBUNA anuncia: “Reforma Agraria en vez de ZEDE”. Esto es una buena noticia. Honduras es bella. Bendiga Dios la pródiga tierra en que nací. Sería lamentable que la violencia generara más muertos en Honduras. Es innecesario cosechar tempestades.

El columnista José María Leiva, en su artículo “Crispación política y social”, también se anticipó a la violencia con otro tema que nos está desangrando: “La reelección “(Diario LA TRIBUNA del 19 de enero del 2011).
Esto de un régimen especial para las Islas de la Bahía, tiene sus antecedentes en la Constitución de 1965 (Medinon): “El régimen judicial y gobierno interior o local de las Islas de la Bahía en el Atlántico, y las del Golfo de Fonseca en el Pacífico, pueden ser distintos de los adoptados en esta Constitución para los demás pueblos de la República. Lo mismo se establece respecto a las tribus aún no civilizadas de la costa norte”. Apenas habían transcurrido 5 años de que se reconociera a las islas como hondureñas, y ya las estábamos subastando.
Si la United Fruit Company, la Standar Fruit Company, y la Cuyamel, trajeron empleo, pero sus concesiones se excedieron en el tiempo, imaginemos uno chinitos inversionistas metidos en las islas durante 100 años.