Oficinista fue ultimado a tiros por oponerse a asalto. Familiares de un hombre que fue ultimado por delincuentes, cuando regresaba a su vivienda de hacer unas compras, aclararon este jueves que en vida no se dedicaba a manejar taxis, sino que laboraba como oficinista en una empresa capitalina, al sur de la capital.
Se trata de Jorge Moisés Sosa Corea (36), con oficio perito mercantil, originario y residente del barrio El Bosque de Tegucigalpa, quien se desempeñaba como auxiliar de contabilidad en una empresa privada.
Sosa Corea estaba suspendido de sus labores debido a la cuarentena impuesta por el gobierno ante el mortal virus COVID-19.
Minutos después del hecho violento trascendió en distintos medios de comunicación social que Sosa Corea era un despachador de un punto de taxis que opera en ese sector de la capital, algo que fue ayer desvirtuado por sus parientes.
Sosa Corea fue ultimado el 15 de septiembre pasado por “mareros” que operan en esa zona capitalina. El hecho ocurrió alrededor del mediodía, cuando el oficinista salió de su vivienda con la intención de comprar unos comestibles para que su familia preparase el almuerzo.
Lamentablemente, en ese momento, al hombre lo interceptaron sujetos fuertemente armados con la intención de asaltarlo, pero se opuso y fue tiroteado en el acto.
Después del ataque, el perito mercantil quedó gravemente herido de varios balazos y fue trasladado de emergencia hacia el Hospital de Especialidades del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), donde los médicos de turno reportaron que ya había expirado, por lo que su cuerpo fue trasladado hacia la morgue capitalina.
En la escena, agentes policiales, encontraron una decena de casquillos de arma automática, tipo nueve milímetros. Actualmente agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) continúan con el proceso de indagación para dar con el paradero de los criminales. (JGZ)
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