Yo también soy militar

Por: José Israel Navarro Carrasco
Coronel de Aviación (r)
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Recientemente he leído con mucha tristeza, una sistemática propaganda contra las FF.AA, especialmente contra la actual cúpula de la misma, con un variado señalamiento que es lesiva para el honor de ellos, por ende hacia la institución, lo mismo que incitando a los tenientes coroneles a que tomen el mando y den golpe militar, ya que según la oposición son ellos los que deberían regular la institución. Los militares somos apolíticos, no deliberantes cuando estamos en situación de alta; los retirados en pleno goce de nuestros derechos de elegir y ser electos, tenemos corazoncito y seguimos un determinado partido, pero se sobrepone la disciplina, la lealtad y el honor que tenemos a nuestra patria, considerando que son otros los encargados de llevar a cabo los seguimientos y ejecución de las leyes, para la aplicación de las penas en caso de existir dolo de algún funcionario o mandatario que ha estado en hechos de corrupción con los dineros del pueblo aprovechando determinada situación.

Los señalamientos que se hacen son dados sin fundamento ni pruebas, si bien son dirigidos a determinadas personas, pero no ponen las pruebas. El origen categórico no se ve, porque de lo contrario podrían ser querellados.

Un militar desde el primer día de su carrera es el aprendizaje de la disciplina, amor a la patria, subordinación a su superior, aprende a recibir órdenes y cumplirlas, lo mismo que darlas. Tenemos familia como los demás conciudadanos, padres, esposas, hijos y familiares; a veces no podemos asistir a sus eventos familiares, cumpleaños, graduaciones y aun mismo al nacimiento de algún hijo, por los misceláneos quehaceres ordenados, sin existir excusa alguna. También nos enseñan la obediencia a la Constitución de la República, la Ley Constitutiva de las FF.AA y otras leyes. Desde hace aproximadamente unos 25 años los militares que hacemos carrera salimos con una carrera universitaria y a los actuales se les suma una maestría. Salen retirados de la institución debidamente preparados para afrontar la vida civil y con los mismos derechos de los demás ciudadanos de elegir y ser electos, competir con otros ciudadanos a optar a cargos públicos, aunque aquí se asombran cuando un militar retirado es nombrado en una posición del estado, pegan el grito y se rasgan sus vestiduras, alegan que se está militarizando el estado, sacándole hasta un familiar o amigo involucrado en actos reñidos con la ley. Es muy raro el militar que se aprovecha de la posición, su trabajo lo efectúa dignamente, con disciplina, honradez y profesionalismo, inclusive no falta a su trabajo. Ya estuvo un general de vicepresidente, elegido democráticamente, terminó su periodo sin ser señalado; más bien podría ser un buen precandidato por el partido que corrió y demostró con creces tanto en la FAH como en la vida civil su honradez.

El señor presidente ha recurrido a militares retirados porque confía en ellos, por su capacidad de trabajo. El conoce que cuando se da una orden hay que cumplirla. En sus años en el Liceo Militar del Norte aprendió a obedecer y a mandar, los militares que son dados de baja es porque han cometido dolo que va contra la dignidad de un militar. La oposición no ha preguntado ni los medios sobre el rosario de faltas del Capitán que fue dado de baja deshonrosa. Pregúntenle sobre el dolo cometido a una cooperativa. Qué credibilidad tiene una persona que injuria contra sus compañeros, solo escuchado por la oposición y especialmente el que pretende salvarnos de estas Honduras.

Hay infinidad de militares y no los menciono porque no tengo espacio, que son ejemplo a seguir en la institución que ya están retirados, siendo muy honorables y de prestigio. Nuestro país debería tener el servicio militar obligatorio; posiblemente todos los ciudadanos seguiríamos una mejor conducta y exclamar “Yo también soy militar” sin avergonzarse y seríamos mejores ciudadanos y nuestro actuar en la política sería de otra manera, con un acervo a nuestro trabajo y amor a la patrio.

Los pueblos que han pasado por el servicio militar, han dejado historia. El señor presidente lo sabe y trata de insertar a los militares retirados al trabajo.