En la primavera de 1992, el dominicano Ramón Martínez venía de una temporada 17 victorias y, en 1990, había ganado 20 juegos y encabezado las Grandes Ligas cubriendo la ruta en 12 ocasiones. Sin embargo, el derecho de los Dodgers no era el lanzador del que más se estaba hablando en los campos de entrenamiento del equipo. Ni siquiera era el lanzador más prometedor de su familia.
Los 10 mejores momentos de Pedro Martínez