Debo decir que una de las cosas que me cautiva de las artes y específicamente de las que tratan con lo visual, es esa capacidad que tienen para despertar el asombro en el espectador… cuando yo tengo la posibilidad de admirar estilos de pinturas fuera de lo convencional, luego de la primera impresión (negativa o positiva) me queda aquella sensación de haber presenciado algo inesperado, y eso posiblemente represente que nunca olvidaré lo observado; algo poco usual en nuestra sociedad recargada de estímulos de imágenes de todo tipo. Desde la primera vez que yo vi una obra cubista (hace mucho tiempo) más que muchas otras corrientes, despertó en mí, curiosidad y asombro, por eso me encanta poder abordar este tema el día de hoy.
El Cubismo fue un movimiento artístico desarrollado según muchos, entre 1907 y 1914, creado por Pablo Picasso y Georges Braque, aunque también se dice que el segundo solamente fue quien más prontamente adoptó este estilo después de que el primero lo creara. El término, en palabras sencillas, lo que denota es un tipo de obra compuesta mayormente por cubos y figuras geométricas, sobre todo aquellas que tienen líneas rectas; aunque también están presentes las circunferencias en general, pero en menor proporción. La historia le da un sitial preferencial a esta corriente artística, siendo considerada como la que rompió por completo con lo que hasta entonces se podría denominar como arte tradicional; si bien es cierto que ya antes había habido filosofías y estilos que lo habían intentado, es este, el que de manera categórica lo logró. Se dice que algo que propició la búsqueda de nuevos enfoques acerca de la realidad, fue la aparición de la fotografía, pues esta, al representar la realidad visual de manera más exacta que la pintura, liberó al arte de la obligación de encarnar las cosas tal como aparecen ante nuestros ojos y forzó a los artistas a buscarle un sentido diferente a la mera transcripción de las dimensiones de la apariencia externa de las cosas.
El estilo se desarrolló en dos fases:
-Cubismo analítico: Se representan los cuerpos complejos en versiones simplificadas, mediante masas fragmentadas en figuras geométricas.
-Cubismo sintético: En este punto, se pierde el interés de representar el volumen de las cosas, y hay una entrega total a la composición bidimensional.
Algo para mí muy interesante de tomar en cuenta cuando se habla de esta corriente, es su relación con temas que en esa época surgieron; tal es el caso de los conceptos del psicoanálisis, cuarta dimensión, teoría de la relatividad, etc., en todos estos, se trata con la idea de que las cosas muchas veces son diferentes a lo que aparentan ser, y como consecuencia lógica del auge de estas nuevos descubrimientos y teorías, el arte encontró en el cubismo una forma de mostrar lo “normal” de una forma diferente; es por lo anterior que este estilo se caracteriza por una visión analítica de los elementos a representar, variando mucho en la perspectiva y profundidad espacial de los objetos, trazándolos en base a cubos, cilindros y figuras geométricas en general. Algo que desconcertó a muchos, fue su atrevida y planificada intención de incorporar varios ángulos o puntos de vista en un solo plano; es así que surgen figuras humanas abordadas desde su perfil, pero con sus dos ojos representados en ellas; cosa que en vida real sería imposible. También en este período de tiempo, los precursores de este movimiento experimentaron mucho con los collages y la tipografía.
Como en todo en la vida, este estilo al ser tan transgresor en una sociedad mucho más tradicional y cerrada que la nuestra, tuvo mucha oposición en sus inicios… particularmente, eso me parece que debería de animarnos a experimentar con lo nuevo… tal vez hay muchos “Picassos” que solo necesitan un poquito de valentía para manifestarse al mundo…
